Cerebro cuántico y tus malas jugadas, un momento bien, al próximo de camino al bar, la misma sensación de vacío, las ganas de que suceda algo, que la vida ruja, que las horas se expriman y el corazón se acelere. Tentado por lo seductor, burbujeante, adictivo, etéreo. Me lobotomiza , me idiotiza e incluso me borra las cicatrices, como si la locura insana no hubiese existido y todo el daño hubiese sido una fantasía.
Hoy me he vuelto a salvar la vida, bendita escritura.
Me encerré en la cafetería hasta que paso
Javier
