Twenty four hours – Joy Division

A cloud hangs over me, marks every move, deep in the memory, of what once was love.

So this is permanent, love’s shattered pride.
What once was innocence, turned on its side.
A cloud hangs over me, marks every move,
Deep in the memory, of what once was love.


Oh how I realized how I wanted time,
Put into perspective, tried so hard to find,
Just for one moment, thought I’d found my way.
Destiny unfolded, I watched it slip away.


Excessive flash points, beyond all reach,
Solitary demands for all I’d like to keep.
Let’s take a ride out, see what we can find,
A valueless collection of hopes and past desires.


I never realized the lengths I’d have to go,
All the darkest corners of a sense I didn’t know.
Just for one moment, I heard somebody call,
Looked beyond the day in hand, there’s nothing there at all.

Now that I’ve realized how it’s all gone wrong,
Gottas find some therapy, this treatment takes too long.
Deep in the heart of where sympathy held sway,
Gotta find my destiny, before it gets too late.

Not even jail – Interpol

I’ll lay down my glasses
I’ll lay down in houses
If things come alive
I’ll subtract pain by ounces
Yeah, I will start painting houses
If things come alive
I promise to commit no acts of violence
Either physical or otherwise
If things come alive
I’ll say it now
I’ll say it now
Say it now
Oh I’ll say it now
’cause I want it now

When personality is scar tissue
We travel south with this use
I’m subtle like a lion’s cage
Such a cautious display
Remember take hold of your time here
Give some meanings to the means
To your end
Not even jail

We marshal in the days of longing
We tremble like aimless children
And wait to watch the fire
And airing on the side of caution
Betraying all the symptoms
But girl you shake it right
I will bounce you on the lap of silence
We will free love to the beats of science
And girl you shake it right
I’ll say it now

Oh but all this to learn and your hair’s so free
Can’t you feel all the warmth of my sincerity
You make motion when you cry
You’re making people lives feel less private
Don’t take time away
You make motion when you cry
We all hold hands
¿Can we all hold hands?
When we make new friends

I pretend like no one else
To try to control myself
I’m sort of like a lion’s cage
Such a cautious display
Remember take hold of your time here
Give some meanings to the means
To your end
Not even jail.

Instrucciones para llorar – Julio Cortázar

Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con su paralela y torpe semejanza. El llanto medio u ordinario consiste en una contracción general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno se suena enérgicamente. Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca. Llegado el llanto, se tapará con decoro el rostro usando ambas manos con la palma hacia adentro. Los niños llorarán con la manga del saco contra la cara, y de preferencia en un rincón del cuarto. Duración media del llanto, tres minutos.

FIN

La ducha – Charles Bukowski

Nos gusta ducharnos después
(a mí me gusta el agua más caliente que a ella)
y su rostro siempre es suave y tranquilo
y ella me lava primero
me extiende el jabón por los huevos
los levanta
los aprieta,
luego me lava la polla:
«oye, ¡esto sigue duro!»
luego me lava el vello de ahí abajo,
la tripa, la espalda, el cuello, las piernas,
yo sonrío sonrío sonrío,
y después la lavo yo a ella…
primero el coño,
me pongo detrás, mi polla en sus nalgas
suavemente enjabono los pelos del coño,
lavo ahí con un movimiento suave
tal vez me detenga más de lo necesario,
luego las piernas por detrás, el culo,
la espalda, el cuello, la hago girar, la beso,
enjabono los pechos, luego la tripa, el cuello,
las piernas por delante, los tobillos, los pies,
y luego el coño, una vez más, para que me dé suerte…
otro beso, y ella sale primero,
se seca, a veces canta mientras yo sigo allí
pongo el agua más caliente
disfrutando los buenos momentos del milagro amoroso
luego salgo…
normalmente es por la tarde y todo está tranquilo,
y mientras nos vestimos hablamos sobre qué otra cosa
podríamos hacer,
pero el estar juntos resuelve casi todo,
en realidad, lo resuelve todo
porque mientras esas cosas estén resueltas
en la historia de un hombre y
una mujer, es diferente para cada uno
mejor y peor para cada uno…
para mí, es tan espléndido como para recordarlo
después de la marcha de los ejércitos
y de los caballos que pasan por las calles fuera
después de los recuerdos del dolor y el fracaso y la
desdicha:
Linda, tú me has traído esto,
cuando te lo lleves
hazlo lenta y suavemente
hazlo como si estuviera muriéndome en sueños en
lugar de
en vida, amén.

El manual del sexting y las nudes en tiempos de pandemia BORRADOR I

Si. El auto complacerse en lo sexual suele ser excitante, sea cual sea tu preferencia, pornografía, perderte en tu mente, accesorios, manos, dedos y otros que puedan escaparse a mi imaginación.  Muchas veces ingenua, desadaptada. 


Un hombre como yo frecuentaba bares, siempre victima o victimario de alguna noche de pasión, ya sea por esa capacidad seductora de poner las palabras precisas en mi boca y la mirada en clavada en los ojos, otras veces por simplemente sentarme a escuchar, mientras la barra sirve, las personalidades se muestran y las caretas caen.

Conocí a 20 letras tiempo atrás en un bar de Ñuñoa, cuando éramos libres de transitar por la ciudad, sin ninguna noción de pandemias, cuarentenas, virus, murciélagos, incertidumbres, Mañalich, Izkias. Un encuentro relacionado con trabajo, ella vestida de negro, todo escote y mucha pierna. En movimientos astutos, casi perfecto titiritero me las arreglé para que quedara sentada a mi lado, ajedrecista cuando se requiere.

Yo me hubiese jugado la vida por una noche perdiéndome con ella, pero como tal cenicienta desapareció. Seria otra noche solitaria.  No sabría de ella hasta hace dos días.

Quien iba a pensar en una persona como yo participando en un “after” office virtual, yo que había decidido hace un tiempo borrarme de cualquier red social, eliminar cualquier registro cibernético producto de la paranoia conspirativa sobre la privacidad, buscando realmente vivir fuera de la pantalla. Fue una conversación confusa, bastante etílica, de mucha desfachatez. 

  • “Callate y dame amor” – Fue lo primero que leí al amanecer con un ojo entre cerrado, mi teléfono casi descargado e intentando descifrar de donde venia tanta osadía 

Ella se las había ingeniado para dar con mi whatsapp, más que inteligente, jugada y determinada, coqueta, quizás tanto como yo, a veces lo dudo, pensaba yo siempre jugar en el límite, la vida se encarga de demostrarme que sigo siendo un aprendiz.

Bastó la siguiente frase, escrita sin mayores expectativas, si cargada en deseo:

  • Me gusta tu foto, el juego entre el antifaz y el espejo te combina perfecto.  – Escribí yo, jugando con el zoom en un pequeño avatar.

Notificación tras notificación comencé a recibir una galería de desnudez, curvas, arte, juegos de seducción, coqueteo, pechos, caderas. Todo lucía perfecta poesía, quizás demasiado armonico para un hombre como yo que está acostumbrado a las cosas rotas, personas rotas.

Será este fenómeno de la híper conectividad, la inmediatez, el paradigma de lo superfluo, fugacidad y entrega. A los pocos minutos terminé envuelto en una conversación de carácter netamente sexual, claro si, también cargada de mucho espíritu. Fascinación sin dudas era la palabra que podía describir como me sentía en ese momento, pero, ¿que sucede cuando el cuerpo pide carne?, ¿que pasa cuando la virtualidad no supera la realidad?, ese descontrol y frustración de querer un poco de muslo, de querer mirar en el alma, incluso, a pesar de la resaca, despertar abrazado a un poco de vida. 

Pasaron un par de horas, con la sangre circulando muy lejos del cerebro, si más cercana al pantalón, con un sentido de rebelión de cuarentena, pensando en todas las vías alternativas para transitar los 120 kilómetros que me llevarían a la gloria.

  • Me acabo de duchar” – dijo ella

Ya fotos de carácter más explicito, mientras yo rebuscaba en cada párrafo la obtención de salvo conductos con motivo de calentura, movilizado por el placer.

  • Joven, ¿cual es su motivo de ingreso a la comuna?”
  • Mi virginidad en tiempos de pandemia” – exclamaría yo

Pues bien, siempre he sido generoso. Pienso que, en la entrega, en los movimientos arriesgados siempre se obtiene la gloria me decidí a devolver la mano:

  • “Una guía sobre como responder a las nudes, manual para hombres heteros y no tan heteros”. Internet, bendito internet.

Principio número uno:

  • No muestres el pene

Principio numero dos:

  • No muestres el rostro

Principio numero tres

  • Lo que circula en internet, seguramente estará para siempre en internet 

 Me cambié el calzoncillo roto y de elástico gastado, tomé mi teléfono, me situé frente al espejo y me dejé llevar. Dejé de lado cualquier noción de pornografía, destruí cualquier rastro de prejuicio, tomé mi chaqueta favorita y la dejé abierta, probé algunos ángulos, algunos juegos de filtros y psicodelia recordando a Andy Warhol y comenzó el juego de flashes.

1 . . . 2 .  . .3 . . .  Enviar 

Tiré mi teléfono a la cama y sonreí.

Una historia de tonalidades Bukowskianas se ha desarrollado estos últimos días, yo que no he sido un muy buen seguidor de las leyes, estoy pensando en arriesgarme por una condena perpetua, en irme de ilegal en el maletero de un auto, caminar camuflado en la oscuridad, todo para saciar esa necesidad animal en tiempos de pandemia.  Cuando el sexting y las nudes parece solo un recuerdo fugaz de una casi olvidada realidad.

¿Cómo lo llevan ustedes?

No es el FIN

Amaneceres frios

Mientras suena «Can´t change me» de Chris Cornell

She’s going to change the world…But she can’t change me

Corrí esta mañana de amanecer frio, cercano a la cordillera.
Un poco más vivo, dejando todos los fantasmas en cama,
bien atrapados bajo las sabanas.

Había retomado los buenos libros,
mientras dejaba de lado toda la parafernalia ridícula de las masas,
el atontamiento innecesario de las apariencias.

Tenia todo lo que necesitaba,
locura y cojones.
Mezclas peligrosas,
explosivas.

Los dias volvían a transitas,
escribiéndose una buena historia en la entrepierna,
de una noche confusa que termino en mensajes salvajes,
con esa indecencia exquisita y la absoluta falta de pudor.
¿Ha sido decretada mi última cena?,
¿A qué juegan los dioses?. Manténganme hambriento y despierto.

Con el acelerador a fondo hacia la próxima revolución.

Infielmente tuyo,
Javier

Unas lineas de Palahniuk

Quería destruir todas las hermosas cosas que nunca tendría. Incendiar las selvas tropicales del Amazonas. Provocar emisiones de clorofluorocarbonos que destruyan el ozono. Abrir las válvulas de los contenedores de los super petroleros y vertir directamente al océano el crudo de los pozos pretolíferos. Quería matar a todos los peces que no podía permitirme comer, y empantanar las playas francesas que jamás llegaría a ver. Quería meterle una bala entre ceja y ceja a todos los osos panda en peligro de extinción que no se decidían a follar para salvar su especie, y a las ballenas y delfines que se dejaban morir embarrancando en las playas. Deseaba respirar humo. Deseaba incendiar el Louvre; volver a esculpir las esculturas de Fidias del Partenón con una almádena y limpiarme el culo con la Mona Lisa. Mi mundo, el mío, y todos los antepasados están muertos.Esto era la libertad. La libertad consistía en perder toda esperanza.
En ninguna parte pone que tengas que tragarte esto, siempre puedes morirte y ya está. La mejor manera de echar a perder tu vida es tomar notas. La forma más fácil de evitar vivir es limitarte a mirar. Buscar detalles. Informar. No participar. Dejar que el gran hermano cante y baile para ti. Ser un reportero. Ser un buen testigo. Un miembro agradecido del públicoTal vez los humanos son los cocodrilos mascota que Dios tiró por el retrete. 
Y qué pasa si la realidad no es nada más que una enfermedad?Porque ahora soy huérfano. No tengo trabajo ni a nadie que me quiera. Y me duelen las tripas y me estoy muriendo de adentro hacia afueraEsos silenciofóbicos. Esos ruidoadictos.Construir con madera, construir en fallas, construir en cuencas bajas, cada era crea sus propios desastres «naturales».Es patético que no podamos vivir con las cosas que no entendemos. Que necesitemos que todo esté etiquetado, explicado y deconstruido. Aunque sea del todo inexplicable. Aunque sea Dios.Lo que yo quiero es que me necesiten. Lo que yo quiero es ser indispensable para alguien. Necesito a alguien que ocupe todo mi tiempo libre, mi ego y mi atención. Alguien adicto a mí. Una adicción mutua.Otra cosa es que, por mucho que creas que quieres a alguien, te echas atrás cuando el charco de su sangre se acerca demasiado

Francisca, «sonricitas» capítulo II, la chica más guapa de la universidad

No claro del uso de la «S» o la «C», a la mierda de todas formas

Ella envió una carta, dirigida a una vieja casilla de correo y comenzó hablando de sus sobredosis, barbitúricos en demasía sobre la mesa. Yo solo bebo un té, mientras el amanecer cala frio, demasiado esta mañana.

Ella comenzó refiriéndose a que no tenia nadie con quien hablar al respecto, psiquiatras, familia, amigos, etc. Yo que la había conocido en otra vida, en una época que pareció tan lejana sentada en una mesa de bar cargada de cervezas e historias, en una fiesta alternativa en Valparaiso, luego en mi habitación. Solo la acaricié, ella me detuvo en algún momento, yo no insistí.

Un vomito de palabras, todas elocuentes, parecía una perfecta tragedia, psiquiatras, internaciones, muerte, familia, excesos y sobredosis. Territorio familiar para un hombre como yo.

Yo presto atención y no digo nada.

Un noviazgo de dos años y nadie con quien hablar. Yo que me sentía un hombre solitario, ella me dejó en jacque

Hubo demasiada ternura en una época.

Infielmente tuyo,

javier