La mujer obesa saliendo de su departamento con la botella de 2 litros de cocacola. El anciano fumándose la vida en sus cigarrillos baratos. El muchacho buscándole un sentido a la existencia en libros de psicología de 1900. Yo acelerando a fondo a ciegas. Enamorándome de cualquier muestra de cariño. Haciendo equilibrio en cornisas totalmente sedado. No hay retornos, el carrusel sigue girando. Y está la monotonía, las reglas, la mediocridad y el conformismo. No he sido el único ahogándome en habitaciones baratas oscuras y suicidas. Javier
