Complejo

Me envió un mensaje de despedida, yo le conteste con todo el cariño del mundo. Como siempre, sin juzgar.

Seguía sin contestar después de tantas horas y mi historia de vida se mostró casi como una película de estreno.

Me dio terror y escribí a su hermano y a su madre, cosas que estaban prohibidas, decidí no hacer caso a aquella estúpida forma que a veces tengo de vivir la vida.

El resto fue derribar una puerta de un edificio en las condes, pensé que me iba a desplomar ahí mismo porque inevitablemente sabía lo que encontraría. «Es mi amigo comenté a la policía y a ese angelito de seguridad municipal.

Estaba vivo, pero aquello no era vida.

Dos tickets de avion para cruzar la frontera.

Una nueva oportunidad mi hermano,
NO ESTÁS CONDENADO.

Te lo digo yo.

Fue una escena macabra.

No soy tan fuerte como me pienso

Javier

Incertidumbres

Se verá en el camino. Cuantas ganas de arriesgar un poco más. Me perturba la calma.

Estuve limpiando el vomito de otros, estuve siendo el cable a tierra de alguno estos días, recibiendo un poco de mi propia medicina. No me molesta.

Que cada uno haga lo que quiera,
Javier

Observación

Observé decadencia absoluta en esa escena, esta vez no era yo, pero en cierta medida tenía que ver conmigo, tenía que ver con aquella intención de salvar a alguien y sentir un poco de dolor y al mismo resignación.

Puedo actuar muchas veces de manera casi autómata, puedo ser frío cuando pretendo, pero hay momentos y personas que nos tocan la fibra.

Por que para mi era tan fácil ser tozudo, en el buen y mal sentido. Por que para mi tomar decisiones, sean buenas o malas era tan sencillo.

Hoy demasiado optimista y atento a cualquier movimiento.

Autoconocimiento, una de mis grandes ventajas.

Javier

III Round

ya, ahora si que si dispuesto a saltar, era Beatriz y algunas secuelas de la locura de sábado. No debí jugar tanto con mi teléfono.

Entendí que en la trivialidad y esa capacidad de reírse hasta de las situaciones más inverosímiles estaba lo más importante de la vida.

Del caos pueden salir situaciones asombrosas.

Me bajé del puente y caminé a casa,

La abstinencia no era una puta broma

Charlamos como si fuéramos amigos

Llevaba semanas sin contestar mi teléfono y sin contestar ningún puto mensaje. Me gasté lo último que quedaba en la cuenta y antes de saltar al vacío me pides un consejo.

Extraña puta vida,

Extraña broma cósmica ,

Javier

Unas palabras para algo que no fue

Mencionaste: – Los dos tenemos «ángel» y lo sabemos muy bien.

Yo comenté: – Aprovechate de ello, no te sientas culpable. Podemos seducir a todo el mundo. Ojo no se trata de aprovecharse, pero si usar ciertos dones cuando es necesario.

Recuerdo que te invité a caminar por ahí. Tu siempre falta de tiempo, hasta que conseguí una cuota de atención. Nos recuerdo a los dos tirados en el suelo, iniciativa tuya claro y declaraste: «deberían todos poder ver desde este lugar, es la mejor vista a la montaña».

Descubrí en ese momento a una niña que creció viendo mundo, a una pequeña rodeada de historias y anécdotas.

Yo muy débil de piel, pensando en que momento abalanzarme. Por primera vez en la vida goberné el impulso, ahora que lo pienso debió ser la ternura, la atmosfera. Hasta ese momento y hasta ahora me conformo con haberte conocido de verdad, en sus estados más depresivos, mas vulnerables. Me quedo con una sensación de satisfacción de haberte llenado de coraje y decirte que te mereces todo lo que te estás pasando, que eres extraordinaria y que el mundo está a tu pies.

Me quedo al mismo tiempo con una sensación agridulce. No soy de justificarme, no soy una persona que carga arrepentimientos. Pero mi error fue ser yo mismo, una persona que nada le importa, pero noble de corazón, debil en acción.

Imagino todas las escenas de nuestro re encuentro, yo siendo el mismo desubicado e impertinente de siempre y tu llena de nervios, encerrada en la habitación 104

«me gustaría que estuvieras aquí» – dijiste alguna vez.
Ahora soy yo el que dice, me gustaría solo un abrazo, sin explicaciones. Como aquel día que conseguiste tu nuevo puesto.

Encuentrame en la poesía,
Encuentrame en lo improbable,
Encuéntrame en el bar perdiendome ante cualquier insinuación.

Una especie de cariño paternal,
Javier