Al final de cuentas es ganancia

Sonreí, por que a pesar del caos me quedó una buena lección: Pude facinarme completamente por otra persona, en sus atributos y aquellas cosas que me resultan un poco patéticas.

Sigo derribando putas murallas que creí indestructibles, para el amor más amor, ¿no cariño?

Tengo ahí dando vueltas una sonrisa un poco idiota, un poco de inocencia, una pizca de inmadurez y por sobre todo una belleza que combina perfecto con el intelecto, desafiante como para inspirar a un hombre como yo.

No hay certezas . . .

Javier

absurdo

El vino hablando – comenté

Mientras se desnudaba al ritmo de playground love, yo no sabía si realmente merecía tal regalo de los dioses, porque tenía claro que la caída y la resaca sería fuerte, yo sabía que el síndrome de abstinencia me dejaría al borde del suicidio nuevamente.

Ya saben ustedes, bastó que sonara desafiante y atractivo para que yo me entregara atado de manos atadas a satanás.

dios, soy tu titere macabro, un muñeco de pruebas asesinado una y otra vez por amantes incorrectas dispuesto a todo.

Caí en la cuenta de que todo era un espejismo, incluso todas aquellas cosas que prometí jamás cambiar.

No hay escape de la realidad.

Hoy miro las estrellas y sonrío de lo absurdo que es todo

Javier

Demasiada verdad en el vino

Caí desmayado sobre el teclado, antes de perder el conocimiento y la caída libre sonreí, había llevado las cosas al siguiente nivel, nuevamente.

He transitado los últimos días en imágenes pseudo oníricas, cuadros perfectos, escenarios tan cautivadores que incluso podrían conmoverme a mí, a mi que pretendo que no me importa nada.

La atmósfera de estos lugares mezclada con el vino invita a perderse entre la mala poesía y los amores incorrectos, geografías prohibidas que no debería transitar, claro, donde más siento un magnetismo.

Corrí y me arrastré por todas las causas que consideré correctas, dignas de perder la cabeza, fuí detrás de todos aquellos llamados del espíritu, donde el corazón sufriría las consecuencias. Y otra vez sin arrepentimientos, otra vez sin saber si me voy haciendo más sabio y más idiota. Otra vez sin saber si una persona como yo aprende alguna lección.

Sonreí otra vez, sigo ardiendo, sigo escribiendo y cada vez dudo menos cuando me toca apostar todo en un solo movimiento.

Demasiada belleza quizás en algunas mentes,
algo demasiado bello para ser profanado y contaminado

Javier

ojitos cansados

seguí corriendo

Pensaba en el titiritero,
y en cómo a él le gusta volverme loco en algunos asuntos.

No tengo la cabeza muy despejada y un poco de bronca injustificada. Sonrío de todas maneras y miro todo alrededor con ojitos cansados, quizás cuando mejor sabe el café y las palabras se vuelven más certeras.

Que deleite la gravedad;
mientras siento el peso del mundo en mis hombros.

Javier

embobado

He deals the cards to find the answer
The sacred geometry of chance
The hidden law of a probable outcome
The numbers lead a dance

Me quedé ridículamente embobado otra vez,
mientras ella me cuenta cómo se lleva a la cama a su novio, o como quieras llamarlo jajajajajaja !!

Que hija de puta,
yo solo río de la situación y caigo una y otra vez.

Javier

Fuego y estrellas

  • JM le dijo claro: «Te fuiste por que te nació de los cojones y pensaste que tenías una oportunidad»
  • Yo: «Absolutamente» – respondí

Es algo diferente para mí no tomar iniciativa en ciertos asuntos sobre todo cuando los intereses son genuinos, cuando te das cuenta que quizás podrías salvarte, salvar el poquito que queda de tu alma.

Yo en otra época hubiese ido más allá, sin dudas un abrazo (mi especialidad), respirar a poca distancia, las manos en la cintura, quizás mejor en las caderas y un beso tierno mientras todas las estrellas fugaces se ríen de mí y de mi ingenuidad, de mi torpeza y de cómo siento un magnetismo por las cosas que no debo, las personas que no debo.

Si voy a prender un fuego es para arder e iluminar toda la escena.

Relatos que no sucedieron

Javier