Cuando pequeños solíamos ser optimistas, crecimos y solo nos dedicamos a destapar botellas de cerveza y luchar contra la resaca.
Lo sueños que teníamos de chicos, desaparecen.
Cuando pequeños solíamos ser optimistas, crecimos y solo nos dedicamos a destapar botellas de cerveza y luchar contra la resaca.
Lo sueños que teníamos de chicos, desaparecen.
Había que dedicarse a vivir bien y olvidar cualquier convencionalismo, follarse a la existencia tantas veces como sea posible, alejarse de las masas y cometer todos los errores, inclusos los no permitidos. No mientas, pero juega con ellos, para que cuando te toque ser una marioneta hagas tu mejor baile.
No entregues una pizca de espíritu, amenos que estés listo para mirar a la muerte a la cara y tener las pelotas suficientes para perderlo todo en una jugada.
Experimenta con la realidad, en matices, desaparece cuántas veces sea necesario pero jamas abandones tu propia batalla. Eres juez, eres ejecutor, victimario y victima.
Sumérgete en tu locura y no des explicaciones. Ni existe infancia o traición que lo justifique.
Infielmente tuyo,
Javier

Fue una linda temporada junto a la chimenea,
mucho rock, mucho amor, incluso familia.
Sentirse bien y salir en motocicleta,
sentirse bien e irse al mar.
conservalo.
Infielmente tuyo,
Javier
Que sueños !! , que locura había en aquella cabeza !!
Javier
La salude para su cumpleaños esta mañana, solíamos desayunar o toparnos en la cocina de la oficina cada mañana. La pienso siempre fresca sentada en la mesa, la recuerdo embarazada y fuera por algunos meses.
Infancia tan estricta como la mía . Quizás diferente , por que yo no conocí al hambre , algunas veces si el frío.
Cuando te vi supe que debíamos trabajar juntos me texteo ella
Yo me quede embobado, con un sentimiento de admiración por aquella mujer.
Me pregunto si me faltaba dinero , ambos acordamos de que el dinero siempre llegaba , de alguna u otra manera. Acordamos sobre el talento de ambos de saber construirnos en cada momento
Quede maravillado .
Habían pocas cosas tan deliciosas como destapar un six pack al ritmo de la buena música.
Recuerdas las batas blancas y levantarse de la cama sin entender qué pasó ?
Recuerdas las vendas en tus muñecas, sobre todo la derecha que ahora cubres siempre con algún reloj.
Mi última ida al infierno, un momento que guardaré para mi y que quizás un día te cuente, sentados , quizás acariciándonos con un poco de melancolía mientras juego con mis dedos en tu mano, mientras alguna lágrima cae
El exceso de pastillas, los cigarrillos y las conversaciones. Quería estar ahí por siempre y evadir el mundo vestido de camisas de fuerzas , inyecciones y sin tener que justificar la locura.
Sin tener que pretender ante padres, hermanas, abuelas . Sin tener que amoldarse , con las posibilidades infinitas que podrían otorgar solo los instintos y una pizca de locura.
No tiene sentido preguntarme con quien duermes hoy , no tiene sentido sentido cuantas veces quizás te arrancar aquel capítulo. Estoy seguro que dejé ahí algo importante, aquello que se conserva, una sensación de seguridad, pertenencia.
Quizás si fue amor Maya … pero no fue el momento perfexti
Infielmente tuyo,
Javier
De pronto volvió a florecer cierta genialidad,
una vision distinta,
de otra epoca
quizás más profunda.
Volvieron los tiros certeros,
la mirada fija, clavada, entendiéndolo todo,
la escena completa,
incluso en medidas atemporales.
Que ocurre con esta noche,
¿qué hizo la luna esta vez para sentirte tan cerca?.
A veces creo ver tus piernas en la habitación,
esperándome no solo para dormir,
para experimentar otra última vez.
Cariño no podría fingir,
recorrería todo el camino de vuelta a casa por una dosis.
por una porción de fastidiosa realidad.
Solo tu luces increíble esta noche,
tanto como para eclipsar a la luna.
Infielmente tuyo,
Javier

Fui poseído nuevamente por esa energía descomunal,
las posibilidades se vuelven infinitas.
¿Debería volver a llamar?,
incluso después de haber desaparecido por tanto tiempo,
repentinamente, tantas veces.
Quizás solo tocar una puerta,
jugarme la vida por una oportunidad,
cargando una pistola,
apuntando directo a mi cabeza,
obligándome a tener sabiduría en cada movimiento,
en cada respiro.
¿Cuánto debería avanzar el reloj?,
que afán más absurdo eso de contar las horas.
Cada amanecer sigues ahí.
Infielmente tuyo,
Javier
sin mucha elección
y casi sin quererlo,
él era un joven
a bordo de un autobús
que cruzaba Carolina del Norte
rumbo a
algún lugar
y empezó a nevar
y el autobús paró
en un café
sobre las colinas y
los pasajeros
entraron.
él se sentó en el mostrador
con los demás,
pidió y le
trajeron su comida,
que estaba particularmente buena
lo mismo que el café.
La camarera no era
como las mujeres que él
había conocido.
No se hacía la interesante,
un humor natural emanaba
de ella.
El cocinero decía
cosas locas.
El lavacopas,
atrás,
se reía
con una risa
limpia
y placentera.
el joven miraba
la nieve a través de las
ventanas.
Quería quedarse
en ese café
para siempre.
Un curioso sentimiento
lo inundó :
que todo
era
bello
ahí,
que todo permanecería
siempre bello
ahí.
entonces el chofer
avisó a los pasajeros
que ya era tiempo de irse.
el joven
pensó, me voy a quedar
aquí, me voy a quedar aquí.
Pero
se levantó y siguió a
los otros hasta
el autobús.
Encontró su asiento
y miró el café
por la ventanillas.
el autobús arrancó,
dobló una curva,
y fue camino abajo,
alejándose de las colinas.
el joven
miraba
hacia adelante.
Los otros pasajeros
charlabande otras cosas
leían
o
intentaban
dormir.
no se habían dado cuenta
de la magia.
el joven
puso su cabeza
contra el asiento,
cerró los ojos,
fingió
dormir.
Nada quedaba
sólo escuchar el
sonido
del motor,
el sonido de las
ruedas
en la nieve.
Nirvana – Bukowski

Me pidió que me mudara con ella, que la embarazara y que fuéramos felices por siempre. Mientras un beso apasionado sobre una micro conducida a través de la costa cierra la escena.
Yo sabia dos cosas:
1- Que aceptaría mi destino
2- Que era otro acto impulsivo desesperado de ella.
Sin dudas me quemaría otra vez.
Infielmente tuyo,
Javier
Que