III Round

ya, ahora si que si dispuesto a saltar, era Beatriz y algunas secuelas de la locura de sábado. No debí jugar tanto con mi teléfono.

Entendí que en la trivialidad y esa capacidad de reírse hasta de las situaciones más inverosímiles estaba lo más importante de la vida.

Del caos pueden salir situaciones asombrosas.

Me bajé del puente y caminé a casa,

La abstinencia no era una puta broma

Charlamos como si fuéramos amigos

Llevaba semanas sin contestar mi teléfono y sin contestar ningún puto mensaje. Me gasté lo último que quedaba en la cuenta y antes de saltar al vacío me pides un consejo.

Extraña puta vida,

Extraña broma cósmica ,

Javier

Unas palabras para algo que no fue

Mencionaste: – Los dos tenemos «ángel» y lo sabemos muy bien.

Yo comenté: – Aprovechate de ello, no te sientas culpable. Podemos seducir a todo el mundo. Ojo no se trata de aprovecharse, pero si usar ciertos dones cuando es necesario.

Recuerdo que te invité a caminar por ahí. Tu siempre falta de tiempo, hasta que conseguí una cuota de atención. Nos recuerdo a los dos tirados en el suelo, iniciativa tuya claro y declaraste: «deberían todos poder ver desde este lugar, es la mejor vista a la montaña».

Descubrí en ese momento a una niña que creció viendo mundo, a una pequeña rodeada de historias y anécdotas.

Yo muy débil de piel, pensando en que momento abalanzarme. Por primera vez en la vida goberné el impulso, ahora que lo pienso debió ser la ternura, la atmosfera. Hasta ese momento y hasta ahora me conformo con haberte conocido de verdad, en sus estados más depresivos, mas vulnerables. Me quedo con una sensación de satisfacción de haberte llenado de coraje y decirte que te mereces todo lo que te estás pasando, que eres extraordinaria y que el mundo está a tu pies.

Me quedo al mismo tiempo con una sensación agridulce. No soy de justificarme, no soy una persona que carga arrepentimientos. Pero mi error fue ser yo mismo, una persona que nada le importa, pero noble de corazón, debil en acción.

Imagino todas las escenas de nuestro re encuentro, yo siendo el mismo desubicado e impertinente de siempre y tu llena de nervios, encerrada en la habitación 104

«me gustaría que estuvieras aquí» – dijiste alguna vez.
Ahora soy yo el que dice, me gustaría solo un abrazo, sin explicaciones. Como aquel día que conseguiste tu nuevo puesto.

Encuentrame en la poesía,
Encuentrame en lo improbable,
Encuéntrame en el bar perdiendome ante cualquier insinuación.

Una especie de cariño paternal,
Javier

Broma macabra, un encuentro que quedará marcado

Si, fue una broma macabra encontrarnos después de cinco años. Ambos estancados por una mujer del pasado, ambos aún ahogándonos en la misma mierda.

Fue un abrazo maravilloso y sincero, sin ninguna careta, solo exponiendo nuestras cicatrices y relatando cómo había sido posible llegar hasta el día de hoy.

Un poco de suerte y personas que han dejado huellas en el camino, concluimos.

Como mierda resultamos tan dañados, cómo mierda desperdiciamos tanto nuestras vidas.

Nos miramos con esa furia que quizás sólo pocos entenderán y nos dijimos a la cara, somos unas grandes personas, merecemos algo mejor.

Y aquí vamos otra vez ,

Otra oportunidad para que todo valga la pena,

Otra oportunidad para ser fantástico

Javier

Cuanto se le debería permitir al artista

Perdí el número de sobredosis,
perdí el número de llamadas de atención,
juegos de la inmadurez.

Perdí la cuenta de las patéticas veces presentandome a tu puerta,
de justificar lo injustificable.

Existirá un máximo de empleos que perderé?
alguna cuota de amigos,
muchos que juraron la vida.

Existirá una dosis suficiente de oportunidades,
de rechazo,
incluso de culpa.

Placer, incluso de placer.

No hay reglas,
solo el inevitable final.

Aprovechate de eso

Javier

Cual es tu precio?

Llegó con dos horas de retraso, parecían siglos que no probaba un poco de carne humana. Yo, yo que me prostituí de habitación en habitación tantas veces que tuve que comencé a perder la cuenta después de la numero cuatrocientos y algo.

Llegó con dos horas de retraso y yo ya estaba un poco impaciente, paranoico.

Sacó un cigarrillo, lo fumo mientras yo solo pensaba en observar cada detalle para escribir. Me das confianza, dijo ella.

Le pedí que se fuera y le pagué el doble. Me quede en cama todo el día.

Sentimientos maternalistas cuando yo pensaba en asesinarla.

Que extraña las circunstancias ,

Javier

Nunca es la última

Me contó historias de perras borrachas y caóticas . Yo se mucho de ellas. Pero yo nunca amenacé con la Policía.

No necesito más de esta mierda le dije mirando el fajo infinito de billetes sobre la mesa de vidrio que habíamos roto la noche anterior.

El infierno nos quedó cortos,

He pagado una nueva multa de tránsito

Javier

voces

fue la primera vez que comencé a escuchar voces,
siempre he sido un poquito paranoico,
pero esta vez no fue ese descontrol cotidiano de impulso,
esta vez no fue ese diablillo a mi izquierda.

Hoy fue distinto,
hoy pareció más a aquello que llaman esquizofrenia,
pareció más a aquellos episodios heredados de mi madre.

Nada muy macabro,
nada que ver con la muerte,
nada que ver con hace daño,
sino que aquello de perderse,
de perderse en la poesía .

desintegrar la locura;
y arriesgarlo todo en el camino;

Javier