“no desesperación, no impulsos”

Las pastillas y esa estabilidad inducida no me permiten sentir de la manera en que estoy acostumbrado, no me permiten sentirme desesperado, tampoco demasiado feliz ni demasiado triste. Claro, atentando con mi parte adicta y facilitando la sobriedad. Mi cerebro se esfuerza por rechazar toda esta química exógena, no a voluntad, sino por costumbre.

Producto de esta “no desesperación” la escritura y la lectura se ven flojas y muy limitadas y los impulsos ya no puedo llamarlos así, ya que los puedo manejar, me transformo en esta persona prudente y asertiva.

Sentía una necesidad tremenda de enviarte un correo electrónico contándote de mi proceso y como quería sentirme bien, que necesitaba algo de tiempo para armarme para luego buscarte. No lo hice, malditos “no impulsos”.

Se cierran mis ojos y se apaga mi alma.

 

Pensamientos de un adicto

—> Fade into you – Mazzy Star

La vida del adicto

Mas de un mes 
aprendiendo a vivir con mis demonios
no te confíes,
que cuando sientes 
que tienes el control
es cuando más lo pierdes.

Y te sientes solo
y estás rodeado de gente,
de cariño y caricias
y te sientes solo 
de todas maneras.

Y mis demonios 
son tan reales 
que  los puedo ver
más aun estos días
quisiera bebérmelos
y morir en el intento
ahorrarme explicaciones
y ser nuevamente el chico suicida.

Cobarde
Mentiroso
Manipulador
Indolente
Seductor
Cínico
Sin Vergüenza

Rehabilitarse ha sido la mayor prueba
casi como dejarte ir.

Javier