K

Estuve pensando en K, no estando muy seguro y era el buen sexo al desayuno y al atardecer. Tal vez solo eran las canciones de Lapcat. Tal vez un poco de debilidad a las noches solitarias bebiendo en bares.

Quizás el deleite y orgasmo mutuo, eso de que se te ame a pesar de la locura, los egoísmos y la brutal sinceridad.

Yo no te amo, pero fue una gran temporada mientras esperaba el invierno.

Infielmente tuyo,

Javier

28

Recuerdo estar soplando las velas de mis 27 en rehabilitación, con la certeza de que sería un año extraño, que había sobrevivido y triunfado estoico en la batalla de las probabilidades.

No pude siquiera imaginar la tormenta perfecta que vendría luego, nadie fue a pensar que llegaría nuevamente cargando una flor amarilla y pidiendo que me encerraran por voluntad propia. Cuando me pase horas encerrado sumergido en la tina de un departamento en ñuñoa mutilando mis muñecas para aliviar el dolor, para terminar con todo.

Hoy no conteste llamados, siento decepcionarlos a todos, pero solo quiero estar conmigo mismo, imperturbable. No es menos amor, si es egoísmo, soy más frágil de lo que todos creen.

Ha sido una existencia profunda. Pánico y náusea.

Que será de ti?

Infielmente tuyo,

Javier

Camisas de fuerza

Si tuviera que exponer mis conversaciones con aquella muchacha en sobredosis de locura, terminaríamos de trajes en blanco portando camisas de fuerza. La muchachita en cuestión susurra a mi oído las mejores y profundas perversiones que quisiera oír. Yo fantaseo y me deleito, cómo quien tiene tickets preferenciales para su obra favorita. Haría otro pacto con mis demonios para probar un poco de su alma.

El acelerador a fondo y me fui a probar algo de suerte. Estaría muy agradecido de tener las probabilidades a mi favor.

Infielmente tuyo.

Bajo el agua fría

Pronostico

Desperté de un agitado sueño, serán las fechas?. Ella aparece sorpresiva, yo un completo idiota.

Fue todo tan claro como todas las señales que recibía en otra época, cuando podía pronosticar una tormenta

Infielmente tuyo …

Javier

Mañana fría de motocicleta

recuperar y sanar.

Bastó el sol, una buena lectura, mi conexión con los espacios salvajes, mi motocicleta. Estaba dispuesto a todo para recuperar el mar, mi esencia.

Hubo un momento de paz en mi cabeza, algo sumamente extraño, una sensación de embriaguez que no se apoderaba de mí hace años.

Voy a recuperar el mar, la simpleza y las montañas.

El amor propio.

sin mirar atrás.

Vi a la policia y giré radicalmente en sentido opuesto, sin mirar atrás. Tal como un reflejo, como lo hacia con la mayoría de las personas.

Me pasé la noche leyendo viejos emails. 5, 6 y 7 años atrás. Increíbles nuestros ir y venir. En ternuras y amores absolutos, como así también lo cortante y filoso de la distancia, la apatía y el rencor.

Perdido en frases tan dulces, como todas aquellas nuestras primeras veces.

Soy experto en acelerar a fondo.

Infielmente tuyo,
Javier

Aire tibio

De pronto encendí la música y la realidad pareció suficiente, cómo si hubiese respirado un nuevo aire.

Pasaba la idea por mi cabeza de que llevaba un par de semanas sin perderme en el sexo de nadie y ya no sentía esa locura tremenda por ir y perderme.

Solo pasaban por mi mente ciertas ideas de tranquilidad, aire tibio de primavera, una buena mujer con quien conversar hasta el amanecer, un poco de complicidad, un poco de ternura.

Debía romper ciertos ciclos, el tiempo apremia.

Lo tengo todo

Sinsentidos

Si pudiera realmente gobernar mi cabeza, tal vez una parte de mi cerebro, sería extraordinario. Si lograra ser uno con todos mis demonios cualquier reino insurrecto estaría bajo mi amparo.

La verdad el real arte consistía salir de un jaque mate con una pistola cargada en tu cabeza mientras suena la música clásica a todo volumen en tu habitación.

Infielmente tuyo

Javier