deseado y pedido

Sonó mi teléfono mientras iba en estación republica, era ASO, otro de los gerentes de la compañía, tal vez el con mayor trayectoria. Nosotros cada mañana competíamos por quién llegaba primero, yo en mi bicicleta roja, él en su auto que parecía estos vehículos para transportar cajas funebres. Un tono fuerte, «encauchado» tal vez. Se ha puesto furia al enterarse que decidí abandonar la compañía e irme a la competencia, me ha gritado al teléfono pregonando: «Te dije que no tomarás ninguna decisión hasta hablar conmigo».

Conversemos mañana a primera hora en tu despacho, Esa ha sido mi propuesta con al decisión de marchar ya tomada.

He sido citado también por Mauricio,  este personaje tan particular que vendría a ser el gran jefe dentro de mi area, me ha ofrecido todo el dinero que desee, le dije mirándolo a los ojos mientras crecían mis cojones, «no me interesa el dinero», necesito que me propongas una clara proyección laboral, necesito sentirme en constante desafío en constante aprendizaje, necesito estar con ese subidón de adrenalina.

De hombre a hombre finalmente concluyo. Debes tomar esta nueva oportunidad que te ofrecen, acá estarás estancado. Era lo que faltaba. Fue un excelente viaje.

 

Javier

 

Valparaiso, viaje emocional

Mi viaje a Valparaiso fue un viaje totalmente emocional, si bien había viajado a viña con motivo de surfear en concon, Valparaiso era una historia totalmente diferente. Mi encuentro con Tokerau, este muchacho que intento tantas veces salvarme, incluso a través de la fe y toda esa cosmovision propia que tanto aborrecí, fue sentirme en paz, nos faltaron horas para ponernos al día con todos nuestros planes, sueños, todos nuestros amoríos, embarazos interrumpidos, vida, nos falto tiempo para conversar de la vida.

Valparaiso sigue siendo esa puta borracha, la perra más alcohólica que conocí. Los mismos intoxicados medidos en medio del transito peatonal, el mismo travesti  que ordena los autos, las misma muchacha sin dientes ofreciéndome sexo oral, decadencia. El olor a cerveza vencida me repugno, como si fuese tan lejano a mí, los ofrecimientos de falopa y vino rancio ya no era atractivo, incluso me generaba rechazo.

Ha pasado tanto tiempo mi ciudad bohemia, han acontecido tantas historias, sabias que ahora frecuento restaurantes caros y no miro el total de la cuenta, sino que simplemente paso la tarjeta, sabias que llevo encima ropa cara y que tengo ese acento arrogante tan practicado, que suele parecer despectivo. Mi ciudad traicionera que me mostraste la parte más oscura de mi existencia, donde toque fondo cada noche para perderme en cantinas donde por suerte sobreviví, donde me refugie en la calle, en la muerte, en los personajes mas inverosímiles, siempre custodiado por un ángel guardián.

Vi el mar, vi mi casita del desbrozo donde la cama evidencio todos mis crímenes, donde hice el amor a quien se cruzara, recordé un viejo amor, aquel que me cambio la vida, nuestros paseos al atardecer, tomando mate frente al mar, la fragancia perfecta del océano, el color carmesí. Mis peleas a muerte entre pistolas y cuchillos, detenciones policiales, la explosión de mi alcoholismo. La autodestrucción.

Me senté en aquella sala de la universidad a nadie estuvo a la altura, si tal vez Paula, esa muchachita tan mesurada, ella sí que pintaba para inteligente. Yo no pertenecía ahí, yo estaba para cosas grandes y todos lo sabían.

Entre al baño, el mismo baño donde follaba con M.J. en cada mirada calentona que nos dábamos en clases, en mismo baño donde dejábamos armadas lineas de cocaina mezclada con tal vez que para volvernos locos, para olvidarnos de la absurda realidad. Me encontré mucha gente y todo parece igual, como si se hubiese congelado el tiempo, como si yo no hubiese vivido tantas cosas en mi desaparición de la realidad.

Sabra alguien de mi historia, sabrán cuándo me he esforzado, sobran que se tantos secretos.

Volver a ciertos lugares, respirar ciertos aromas, recorrer viejos pasadizos, recordar como te tomaba la mano e íbamos sin tiempo, cuando te pedí que fueras mi compañera de vida y que estaba dispuesto a todo, a dejar todo por nuestra felicidad.

Este lugar tiene magia, pero ya no es para mi.

Infielmente tuyo,
javier

 

 

deseo

Le pedí un Uber desde la estación Macul hasta mi departamento, sé que previo a eso ella tuvo que viajar en un tren desde muy lejos, desde algún sitio fuera de la ciudad. A que venia, no precisamente a conversar.

Llego con una blusa un poco sudada, bajé a buscarla, ella muy producida, maquillaje, tacones y perfume. Le abrí la puerta, el conserje del edificio me miro como si supiera muy bien que cometería un crimen, como si supiera claramente mis intenciones de perversión, sed de la carne, deseo.

La invité a pasar directo a mi habitación, y sin ningún tipo de preguntas como si ya supiera claramente que hacer, le quite la blusa y empecé a besar sus pechos, entre mordiscos y juegos de lengua, luego me pasé a su cuello. El resto tiene que ver con gemidos, salvajismo, condones y orgasmos.

Lo que ustedes no saben que en ciertas escenas la vi a ella, cuando su cabello cubría en parte su rostro y saltaba sobre mí, con su expresión perdida en extasis, la pude ver claramente, incluso en la manera en que mordía sus labios, que broma tan jodida.

Se apoyo en mi pecho y comenzó a confesarse, será por que yo voy exponiendo todos mis crímenes a viva voz, que las personas tienen esta tendencia a mostrarme siempre su lado más oscuro, su lado más pervertido, su lado más dañado. Ya estaba otra vez alguien queriendo más de mi, y la acaricie todo el tiempo, tal vez protegiéndola, entregando un espacio de intimidad único, donde estaba todo permitido, ¿será que el resto del mundo no esta acostumbrado a eso?, ¿será que soy el único interesado en descubrirlo?.

C.A. querrá consumirme nuevamente, pero yo solo seré un fantasma, una especie de puesta de sol perfecta, un huracán, una perfecta estrella fugaz viajando a toda velocidad.

El sexo siempre será una revolución para mi, pero no se trataba simplemente de penetrar a alguien en el sentido físico, tenia que ver con una búsqueda de la humanidad, una búsqueda del alma, cuando se baja el telón, cuando no existe control alguno.

Infielmente tuyo,
Javier

pequeño

El pequeño se acerco a su padre, lo tomo del brazo y acaricio su cabeza con los ojitos más enamorados que he visto, como si no existiera una pizca de maldad, como si fuera inmune a todas las tragedias del mundo.

Fue exactamente como te recuerdo, cuando te lanzabas a mis brazos y te sentías impenetrable, nunca me sentí mas vivo. El haber compartido aquellos años junto a ti me cambio la vida, me puso en una dimensión desconocida, de un amor tan diferente a lo que jamas experimente, el amor de padre, un amor que esta siempre dispuesto a todo sin querer mínima retribución mas que el deleite del gozo de entregarse por un bien superior.

Recordaras cuando mayor nuestros juegos, nuestras conversaciones, nuestros abrazos y la sintonía perfecta de nosotros y todo a nuestro alrededor.

Fue la mejor época y siempre estuve consciente de ello, por eso deje de dormir, para capturarlo todo. En qué punto la vida nos volverá a reencontrar.

Javier

luchador

No sobrio, pero sí abstinente por mucho tiempo, recuerdo sabotear cada oportunidad, recuerdo la auto destrucción programada, en forma recurrente, suicidio cotidiano.

Dejé todo eso en una caja de Pandora, ahí en el rincón más oscuro, en el rincón al cual solo podría tener acceso a través de la memoria, donde ya no podía volver.

Hoy aun quedan un par de cuentas que saldar y daños que reparar, pero el camino es claro. He aceptado la propuesta de George y renunciaré a mi trabajo la próxima semana para embarcarme en esta nueva aventura, para seguir comiendome el mundo, para seguir usando mis extraños métodos.

He dado una pelea extraordinaria y he tenido los brazos arriba todo el tiempo, soy un magnifico luchador.

Javier

secretos

Me llego un mensaje a través de Instagram con una invitación a este local, donde había estado antes con alguna mujer alguna tiempo atrás. No quise preguntar quién era, pero inmediatamente acepté, me gusta tanto la sensación de incertidumbre, tener el control de nada. Así fue como terminé sentado rodeado de viejas caras, una de ellas Alfredo, creo que así se llamaba este ex compañero de la Oficina, cuando yo llegaba a la escena el se vanagloriaba como se había involucrado con K en el plano sexual. Yo miré al cielo, sonreí y encendí un cigarrillo.

Juegos de niños, se tantos secretos sobre esa mesa, a mi derecha, a mi izquierda y en diagonal, mientras ella comienza un juego con sus piernas y sus labios, solo para encenderme, solo para llevarme a la locura.

y mi teléfono está lleno de fotos y videos de C.A. en poses pornográficas, que encienden mi mente, que encienden mi cuerpo, ella está tan demente como yo, me encierra en el baño de la oficina y me invita a visitar a los dioses en breves momentos, otro tesoro que me encontré.

Ellas se siguen cruzando en mi camino, y tú eres cada vez menos recurrente en mi cabeza, eres menos que un fantasma, eres forzadamente olvidada por mi estabilidad.

Infielmente tuyo,
Javier

contacto con George

Contacto con George.

Quedamos de reunirnos a las 07:30 de la mañana horario Chileno, cerca del medio día en Alemania, donde se encontraba él. Aspecto casi sesentón, calvo y de apariencia relajada, sentado en el estudio de su casa con buena luz de ambiente. Yo tan relajado como siempre, en apariencia mucho más preparado que él, más cabrón que él.

Rompió el hielo en un perfecto español, exclamo: «soy un weon muy directo para mis cosas», me haré personalmente cargo yo de elegir a la próxima persona que trabaje con nosotros y eres tú a quien necesitamos.

La propuesta fue demasiado atractiva, el supo perfectamente como llegar a mi a través del desafío, a través de la irreverencia, el menciono explícitamente que no necesitaba a una persona mecánica, sino a una persona pensante, propositiva, ingeniosa, atrevido y que por sobre todo estuviera dispuesto a seguir aprendiendo.

Donde firmo le comenté yo.
Se viene un cambio

 

 

deseo, la colega

Ella comenzó con su escote,
sin que se lo pidiera, buscándome en la desesperación.
me decía que le sobraba la ropa y donde se encontraba la agobiaba el calor,
se quito la parte superior del vestido,
un sostén de encaje blanco con dos pechos perfectos,
que maravilla, causaba estragos.

Me acomode en mi asiento,
lo que quedaba de vestido, casi en un acto de magia ya no figuraba en la escena,
las luces bajas,
las television encendida,
la sangre en la entre pierna.

Levemente paso por mi idea la sugerencia de mi psicóloga,
que no siguiera acostándome con colegas de la oficina,
que era jugar con fuego.
Pues ahí estaba otra vez,
viviendo como si no hubiese mañana.

Comenzó a jugar con su cuerpo,
tanga negra cubriendo su sexo,
y jugaba con el deseo,
de mantenerme cogido por la desesperación de consumirla,
muestra y esconde,
en un juego que tal vez ya sabe de memoria.

Y se lo quitó todo,
mordia sus labios,
cerraba sus ojos y gemia,
como si quisiera ser asesinada,
como si quisiera sacrificarse por placer.

Ya no puedo mirarla sin sentirme un depravado,
sin querer saciar todas aquellas fantasias animalescas,
todos esos crímenes que suelen guardar.

Ella me busco y me encontró,
en el instante preciso,
cuando no hay ataduras.

La búsqueda del placer es maravillosa,
no te vuelvas adicta a mi,
ya ha pasado antes.

Infielmente tuyo,
Javier

insinuaciones de primavera

Y sin ningún tipo de resguardo Claudia se me insinuó sexualmente,
Ella fantaseaba en trenzar su cabello y ser jalada con toda brutalidad.
Lo que para mi estaba más que bien.

Me odia y me desea al mismo tiempo,
me llama engreído y mujeriego,
lo que yo reconozco desde primer momento.

Y pienso que ni siquiera la conozco,
pero estaría más que bien iniciar la primavera,
estaría mas que bien pasar algunas noches acompañado.

Será otro corazón roto,
yo te lo advertí.

Infielmente tuyo,
Javier