Ya no más llamados a las 4 de la mañana,
ni viajes improvisados.
No más tinta en mi piel con tu nombre
ni mensajes que sacan suspiros.
No hay cartas de amor,
ni tampoco jugar a ser dios
moviendo hilos de marionetas.
No mas palizas
ni carcel.
Queda prohibido colgarse de balcones
y las canciones de rock
No más multas por velocidad
ni persecuciones policiales.
Se acabaron las botellas de vino barato,
las cervezas a las 10 am
y el sexo sin sentido.
¿Es el fin del chico suicida?
SOY UN HURACAN
