Definitivamente era amor

Ya no más llamados a las 4 de la mañana,

ni viajes improvisados.

No más tinta en mi piel con tu nombre

ni mensajes que sacan suspiros.

No hay cartas de amor,

ni tampoco jugar a ser dios

moviendo hilos de marionetas.

No mas palizas

ni carcel.

Queda prohibido colgarse de balcones

y las canciones de rock

No más multas por velocidad

ni persecuciones policiales.

Se acabaron las botellas de vino barato,

las cervezas a las 10 am

y el sexo sin sentido.

¿Es el fin del chico suicida?

SOY UN HURACAN

me ha faltado pornografia

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mi primera vez:

Recuerdo tener 18 años, tuve muchos encuentros previos con diferentes mujeres, pero nada de grado 3.

Fernanda me había invitado a su cumpleaños, nos llevábamos bastante bien, también tenia esa necesidad de libertad, será de las pocas personas que me agradaron en el colegio. Ella  arrendó una cabaña cerca de la ciudad. Yo aun vivía en casa de mis abuelos  y la verdad la cerveza aun no me volvía loco. Gratas conversaciones, yo dandole a una que otra cerveza. Recuerdo que apareció esta chica con un look medio “punk”, una carita bastante tierna.

Me tomo de la mano y me llevo a una habitación. Sin previo aviso me dio una cachetada. Mi nariz comenzó a sangrar, me comenzó a abrazar y me dijo: lo compensaré. Cerré la puerta y comencé a quitarle la ropa. No soy de ponerme nervioso, pero estaba tenso, seguramente parecí el sujeto mas torpe del universo.

En ese momento entendí lo educativa que puede ser la pornografía. Casi como si se tratara de una coreografía, un par de vueltas, arriba, abajo, de lado, me he quedado sin mas ideas. Me ha faltado pornografía.

Estaba tan concentrado en hacer todo bien que ni siquiera he disfrutado.

Le he preguntado: ¿Como lo hice?

Soy un idiota.

Nunca pregunte su nombre

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Esta chica si que me saco una gran sonrisa: No soy mucho de ir a discos, soy mas bien un chico de bares y cantinas. Recuerden soy un des-adaptado. Recuerdo que fui a ese lugar por que a través de instagram me entere que Karla estaría ahí. Entre y me pedí un six pack de cervezas, servidas en una cubeta llena de hielo. Me acomode en una especie de barra. me debo haber tomado dos o tres de aquellas cervezas mexicanas.

Se me acerca una chica, vestido negro, ajustadisimo y muy pero muy encima de la rodilla, increíblemente guapa. Me dice:

  • Yo te conozco de alguna parte !
  • Es posible – respondí yo.

Fue una conversación muy amena, le explique que yo era un simple observador en ese lugar y que seguramente escribiría al respecto, ustedes no se imaginaran una discoteque con música a todo volumen y dos personas hablando de literatura y de lo misteriosa que es la vida.

  • Me tendrás que enseñar a bailar – le dije

La tome de la mano y nos perdimos entre la gente. Ese vestido revolvió todas mis hormonas, la química hacia lo suyo, obviamente las cervezas también. Comenzaron los roces, los besos, las caricias y como no la calentura. Fui directo al grano:

  • Quiero hacerte el amor

La conduje a la parte trasera de la disco, la recosté sobre la arena. Me ha preguntado por el tremendo ventanal que daba hacia el interior de la pista de baile, Está polarizado y solo se ve desde afuera (lo que fue una gran mentira), seguramente mas de 100 personas nos vieron teniendo sexo. Yo que intenté sacar sus calzones ella me ha dicho:

  • Correlos hacia el lado y penetrame.

Saco de su su cartera un preservativo y me lo dio. Un par de sacudidas y la explosión mágica. Nos quitamos un poco la arena y entramos otra vez. Simulé ir al baño y no la volví a ver.

Me fui al VIP, debo haber bebido unas 3 o 4 botellas de champagne, me encontré con Karla y lo siguiente que recuerdo es despertar abrazado a mi motocicleta.

Fue una noche de aquellas. Me gustaría volver a encontrar a esa chica

Javier

 

Capitulo II: Llevo la muerte en el bolsillo

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Aquel día había trabajado en la oficina, recuerdo pasar  a tomarme una cerveza al pub “La roca”, para variar estaba solo. Recuerdo llamar a Felipe, conversar, compartir historias, nos llevamos tan bien, el comprendía mi locura, esa búsqueda continua entre bares, cervezas, peleas y mujeres, despertar en lugares desconocidos con personas desconocidas.

Tomé mi mochila, recuerdo muy bien que me había estacionado en la Universidad de La Serena, tal vez unos diez minutos caminando de donde me encontraba. Como si fuese un imán me devolví diciendo  – Que mas da Javier, otra cerveza, algo de música, algunas otras buenas historias – Esa decisión lo cambio todo. Fue un 06 de abril.

Entonces media vuelta, me fui al pub “Rock y Psicodelia”, uno de mis favoritos, totalmente vacío, un coqueteo bastante interesante con la mujer en la barra. destape una, destapó dos (No hablo de pequeñas botellas de cerveza, cada una era de 1.2 litros ). seguían los coqueteos – Viene una banda en vivo que tocará blues en unos minutos – Yo me volví loco.

Destapé otra cerveza, escuche algo de blues y es todo lo que puedo recordar. Lo siguiente es esto.

He despertado en el hospital de Coquimbo, saliendo por la puerta totalmente desorientado, mi polera y mis pantalones completamente manchados de sangre, mucho dolor en mi cabeza, en mis piernas. Me miro en el espejo y tengo por los menos 15 puntos repartidos entre el cuello, el menton y la boca. En mi mano izquierda mi casco totalmente destruido y en mi cabeza ideas muy muy confusas de lo que sucedió. He chocado en estado de ebriedad y no me he roto ni un solo hueso.

Si algo puedo recordar es lo siguiente: Peleas con carabineros, peleas con el dueño del auto que impacte, peleas con las personas en el hospital. En mi billetera una multa por conducir sin documentación del vehículo y en algún espacio de mi memoria se que lo que queda de mi motocicleta está en la comisaria de Peñuelas.

Solo quiero dormir un instante, tal vez la verdad lo que quería en ese momento era morir de cierta manera, tal vez cerrar los ojos y despertar feliz sabiendo que era una pesadilla. Veo un par de vagabundos durmiendo sobre unos cartones, me acomodo entre ellos, me tapo con mi chaqueta y me quedo tendido por unos minutos. No puedo dormir, estaba sediento, robo un agua mineral y huyo del lugar.

Ningún peso en mi billetera, me subo a una micro, explicando algo de la situación, me bajo un poco mas adelante, espero en un paradero y todos me hacen preguntas, mi cuerpo desfigurado, mis ropas ensangrentadas llaman mucho la atención. Me llevan en un auto a la comisaria, quería ver mi motocicleta o bueno los restos que quedan de ella. Hablo con carabineros y me prometen no enviarla a corrales por unos días.

Me pedí un taxi a casa, no mi casa, por que supe desde ese momento que ya no tenia una, sino que a casa de mi abuela. El único lugar donde siempre soy bienvenido.

Me he quebrado en llanto.

Sali volando, he quedado inconsciente, he entrado en paro cardio respiratorio y me han tenido que resucitar.

CONTINUARA

Capitulo I. Ajuste Químico

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Son las 12:00 del día, me levanto a buscar un vaso de agua en la cocina de mi abuela. Hace muchos años que ya me había ido de casa pero siempre soy bienvenido en este lugar. Atemperator* cada 12 horas, Trittico* antes de dormir. Pensar que en mis 25 años evite cualquier tipo de medicamento, uno que otro tapsin o algún jarabe para la tos cuando pequeño. Odio la idea de la dependencia, no quiero parecer un zombie o que limiten mis pensamientos o emociones. Pero parece que es la única alternativa que me queda para no perderlo todo, la única alternativa para no suicidarme en el intento.

Muchas llamadas sin contestar en mi teléfono, muchos mensajes sin siquiera abrirlos. ¿miedo?, definitivamente no, solo que no me importa el resto del mundo en este momento.

Llevo casi 2 semanas acá, si, me siento protegido, me siento contenido, me siento querido y amado. Después de 5 años viviendo solo, volver a casa es todo un tema, me refiero a esas pequeñas cosas que llegas a valorar y nadie toma en cuenta (hablar con alguien en la mesa, refrigerador con comida, que te pregunten como te fue, orden, limpieza, etc).  Pensar que hace 5 años lo único que quería era marcharme, dejar a todos atrás y vivir intenso. Lo único que ansío en este momento es poder quedarme un tiempo , estar en paz y no meterme en ningún problema.

El martes pasado, después de evitarlo por muchos años, después de pensar muchas veces que podía solucionar por mi cuenta todos mis problemas he ido al psiquiatra, y en 10 minutos ya me a dejado una cuenta de $73.200 en medicamentos. Si no sintiera que estoy tocando fondo, ese mismo dinero lo usaría para irme a algún bar, pedir unas cervezas y poner algo de música. Tal vez llenar mi motocicleta de gasolina o irme a surfear a algún spot perfecto lleno de olas. Pero no, hoy no tengo esa opción. Ya sabrán el por que.

En mi cuerpo aun evidentes cicatrices de lo que sucedió, cicatrices de mi ultimo episodio de inmadurez, de locura, de embriaguez. ESTUPIDEZ.

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CONTINUARA 

*Atemperator: Se utiliza para tratar manías (episodios de ánimo anormalmente excitado, frenético) en las personas con trastorno bipolar (desorden maníaco-depresivo; una enfermedad que ocasiona episodios de depresión, episodios de manía y otros ánimos anormales)
*Trittio: Tratamiento de los episodios depresivos mayores con o sin ansiedad manifiesta.