contra las probabilidades

Contra las probabilidades,
cada día
dando una exquisita batalla,
y hoy más victorioso que siempre.
Nunca fuí tan optimista como hoy,
nunca estuve tan despierto como hoy.

Te recuerdo con una alegría inmensa,
que me saca unas sonrisas,
sonrisas de un misterio tan bien vivido,
el dedicarse a realmente vivir
es una tarea de solo unos pocos,
una tarea que te costará la vida,
te volveré realmente loco
una real proeza de la cual nunca saldrás vivo.

Hoy, solo hoy podría hacerle frente a cualquiera,
podría estar frente a cualquier juez
y mi respiración se mantendría lenta, pausada, armoniosa.

No olvido las esposas, las camisas de fuerza,
las sobredosis, el encierro, las terapias de shock,
la muerte, los cuerpos en descomposición,
me gusta pensar en aquello como un lugar
al que no quisiera volver.

No quiero resaca alguna que no sea
por seguir a la luna,
por deleitarme en el misterio de la pasión,
de las eternas horas de oficinas,
horas buscando una ola perfecta
o mi delicioso insomnio.

Quiero seguir descubriendolo,
equivocándome,
pensando que eres la única,
siéndote infiel en cada oportunidad,
con una pureza que solo nosotros entenderíamos.

Infielmente tuyo
Javier

Mensaje de whatsapp

Que haces ante un provocador mensaje,
es mi ultimo día sola en casa,
los niños están de vacaciones y
una foto en un diminuto colales
en alguna playa paradisíaca.

Me fui al baño de la oficina,
apreté los dedos de los pies
y salí victorioso.

Quedamos a las nueve,
sin motivos quise alargar un poco la espera,
he aprendido tantas cosas nuevas estos meses,
el deseo, que delicioso se vuelve el deseo,
los roces y los juegos de piernas que parecen casuales,
las mordidas de labio, mi mirada clavada en la tuya,
queriendo saltarme todos los rituales
para irme directo a tu entrepierna.

que escena mas erótica aun tengo en mente,
mis manos masajeando tu cuello, tu espalda,
mi respiración cercana a tu oído,te empiezas
a perder de apoco, girando tu cabeza en
lentos círculos, un par de suspiros que te delatan,
mientras unos casi 20 centímetros de brutalidad
empiezan a asomar.

He aprendido a mantener la calma,
a llegar al orgasmo solo deleitándome,
me vuelvo un observador, juego con algunos
hilos, tal marioneta, juegos de poder, juegos de poder.

Mis dedos rozan tus labios,
me deleito,
tus labios, tu lengua,
dos dedos, arriba, abajo, suave.
te volteas y me besas.

Mi mano firme sobre tus muslos,
la ropa sin resistencia,
quiero desgarrarla,
quiero que es desintegre en placer,
quiero ir más allá,
quiero dejar alguna marca y que me recuerde por siempre.

La giro y estoy otra vez
en un forzado 69,
viendo casi el universo en aquella vagina,
veo todos los circuitos y pienso que seria
mas fácil desactivar una bomba,
encuentro los puntos claves,
y deseo meterme ahí,
volver a nacer,
sumergirme,
hablarles a aquel clítoris en expansión,
le pido un buen consejo, mientras lo beso,
y mi dedo mas pequeño se mete en aquel culo.

Me retuerzo, ella me succiona
como si en ello se jugara la vida,
sus dientes solo ayudan,
podría estar desangrándome pero no me importa,
siempre estoy listo para morir,
no hay testamento,
no hay cuentas pendientes,
no quedan llamados borrachos a las 5am.

Es extraño como me pide que me detenga,
“NO MAS POR FAVOR” – dice ella
mientras se sigue meneando, incluso con las avidez,
con más ganas.
Tomo un respiro profundo,
por que aun no se bien si lo pide enserio,
sigo siendo un retardado las frases entre lineas.
Decido que no y arremeto como un salvaje,
como si fuese mi ultimo instante de vida.

Y quiero mas,
quiero trascender,
quiero un orgasmo que me dure ojala
hasta que mi corazón deje de latir,
sigo pensando en asesinar a cada amante.
Y aquella ventanita a mi alma se cierra,
ya no hay chances.

Y tengo mi instante de eternidad,
donde estoy sobre cualquier dios,
donde cualquier cicatriz no existe.

Y me pierdo y me confundo.
Y pienso en ti riendote de como
me voy follando a toda la ciudad,
intentando encontrar algo que no existe,
te imagino incluso dándome alientos.

Cariño,
sigo aullandole a la luna,
con la mirada cómplice de un fugitivo
y no me molestaría para nada que fuese mi ultimo
día en el planeta, por que ya lo tuve,
tuve ese instante mágico
que buscan las personas toda su vida.

Infielmente tuyo
Javier

Arrogancia, cuanto me gusta esa palabra

Su versión de aquel encuentro, cuánta verdades pueden existir en un acontecer tan mágico. Que atraído me siento.

Por ddolmedo

Anestesiados

Decir que sí esta vez, sabía a cena de presidiario, a comida rica solicitada solo porque sabes, no se regresa de la muerte. Decirle que si a un muchacho, no vale. -Me dije. Muchas veces, incluso, sobre la oscilación del matiz, mi mente funaba la gana y la gana sucumbía. No hay lugar para cobardes cuando ya están sucias las sábanas de siempre… Entonces, como por arte de magia, relucia esa natural conceptología barata de mala muerte; pseudo revuelo de madurez, montaje que esconde el verdadero fango. Parecía fácil acudir a los argumentos manoseados. Pero el muchacho aquél, resultó ser un desquiciado refinado, franqueador de repertorio trillado por sátira, bálsamos y pirotecnia florentina.

¿Cómo enfrentas sonrisa y mirada casquivana? ¿Cómo sortearla y quedar igual? No se podía.

Más que cuentacuentos, el no besuqueado clama y arrebata todo en un solo fenonenal acto sobrecogedor. Lo miro, y al coger la palma de su mano, algo dentro de mi se fractura sin remedio. No aparezco en su puño, ni asomo en la entrelínea… apenas simulo ser un razguño accidental tras un accidente, cualquiera. Se sonríe asesino, aparentando la fantasía de la simpleza que no es otra cosa que disfraz de verdadera complejidad. Esconde detrás de la pupila su universo paralelo, la desconexión abrumadora y la emoción latente rugiendo aleonada; esconde también otras cosas, como la sombra de su madre, el hastío de la noche incompleta, los abrazos cínicos y la compañía hechiza de la que, seguramente, reflota relatos picantes!! .

Saco a través de mi voz, relatos sobre una ilustración severa, al tiempo que su calor hila lento, temperatura y fluídos entremedio de mis piernas. Le hablo como si fuese un crío indefenso, y solo recibo aplomo casi, como ventaja. Es un juego aprendido para él, circuito de práctica, recorrido sensual sin retorno ni grandes diferencias. Aunque no conozco el desenlace, lo subestimo en la carne, en la cuadratura de sobredosis sexual que mi entraña reclama casi siempre, sin satisfacción, sin goce, sin luz despampanate. Y sin embargo, estoy caliente y enferma de una ternura inexplicable. Me cuesta mirarlo como amante, no le otorgo valía a su cuerpo, sino, al arrojo de su representación inpecable. Pero, no puedo ni quiero esquivarle, quiero abrirle las piernas e hincarle mis dientes, lanzarle mi lengua puntuda, engancharla en recovecos que nadie comprende, lamer su sexo… devorarlo hasta el amanecer.

Pero yo no sabía que él da explicaciones a los fantasmas, igual como solía hacerlo yo, calcadamente. No tenía idea que aun conectando, necesitaba desaparecer, languido de tristeza sin tregua, huir a cualquier parte.

Esto fue lo que las líneas no me contaron antes de arremeter.

Y la caminata hacia el motel, fue la más larga y vacilante en muchos años; yo me engrupí con la suavidad de las sábanas recién planchadas más no tenía idea que eso no era relevante… Y él escribiría más tarde a lo Bukowski: 40 dolares mal gastados… Pero esto no lo sabría entre cuatro paredes, ahí hechada, acariciando su espalda casi perfecta, yo invoqué la existencia de un Dios omnipotente y generoso, cuyo propósito solo oficiaba darme un regalo. El regalo de plenitud, pensé………

Pero supongo que eso es solo un trato que hago (hice) con mi mente, para que no me traicionara justo cuando el deleite, se extingue, y sobreviene el remate de los personajes más salvajes. Nunca quiero empezar, porque apenas lo hago, el hielo se derrite…

Dibuje todaa mis calamidades en su espalda, mis ojos se abrllantaron, reteniendo con esmero esas lágrimas amenazantes. Él, no se dio cuenta de nada, retraído en el éxtasis de ser peculiarmente, deseado. Cogí su cuerpo dotado y rehice mis oraciones especificando el tenor de mi agradecimiento, fue una postal para toda la vida, como dije un auténtico regalo cósmico… El muchacho, no era su cáscara, no era un niño. Era un muy buen cristiano…

Me aproveché de su intrepidez e hice lo que quise, solo recordar su mirada caliente, me hace reeditar todos los orgásmos que me obsequió. Estremecida en el anonimato de un cuarto, disfruté del dolor físico como siempre lo hago, porque conozco el suceso aiguiente, la sonrisa apretada, la despedida incipiente sin besos apasionados. Acaso amago compensatorio de ternura latente.

Todas las veces que cerré los ojos, lo hice para que mis lágrimas no me delatasen, para que mi dolor no me liquidase…. Y sin embargo, aún tengo talento para fingir que a mi, jamás me duele nada………

El hombre bronceado en su letanía, de cuando en cuando se daba con generosa entrega corporal, pero su pecho estaba tan apretado como el mío, tanto como para mirar, esquivar y abrazar para esconder sus lágrimas. No pasa nada loco, me dije una vez más, yo te quiero en este instante, como quiero todos los días volver a sentir, volver a prender, y volver a vibrar.

Asestó su miembro y el dolor físico recrudeció dentro de mis paredes genitales abandonadas hace mucho. Primero gemí dura, gemí terca, porque todo en mi se resistía. Luego mi ser cedió y él estocó duro hacia el fondo…. Senti su respiración exquisita, su jadeo intrépido y no pude más de placer; mordisqueba mis pezones por encima de la ropa, aleccionado, obediente, aplicado y generoso. Y yo, haciendo mis oraciones, gritándolas como mujer grande, habituándome a su sexo, a su penetración salvaje y exhuberante…..

Y hubo un instante breve, un milisegundo en que él alzado con su medio cuerpo en frente de mi, se quedó extasiado y en pausa lúcida. Me miró fijo y yo entendí todo, como si hubiese ingresado por una rendija de su corazón y hubiese mirado a través de su gran angular….

El muchacho, lloraba…

El muchacho lloraba……

Lo que buscaba

Lo buscaba en el orgasmo
en la muerte,
en las drogas,
en la religión,
en la soledad,
en la escritura,
en oficios,
en la masturbación,
en la adrenalina.

Lo encontraba en el amor.

Ella tomo mi mano,
la miro y como si viajara en el tiempo
hizo algunas predicciones,
yo para variar no me sorprendí
por que veía el camino muy claro:
Las amantes,
los pensamientos suicidas
la soledad,
las historias,
el tocar fondo
y aquel amor incondicional
pero incompatible.

Estaba destinado a muchas cosas
y aun así daba batallas,
segundo a segundo.

Recuerda que en los moteles baratos
solo encontraras sabanas quemadas por cigarrillos,
televisión por cable,
una boleta de 40,00 USD mal cortada,
el control remoto atado al velador,
ropa olvidada,
el teléfono para anunciar tu salida,
los tragos de bienvenida.

Puedo causarle tanto placer a la muerte,
que se estremece
sobre todo cuando tomo el control y me muevo lento,
sincronizado con sus caderas,
se estremece cuando la tomo fuerte por el pelo
y me pierdo solo con la suficiente consciencia
como para respirar.

Pienso que podría asesinar,
pienso que podría tomarte del cuello y asfixiarte
y devolverte a la vida.
Pienso que podría golpearte con la violencia
feroz del descontrol mientras la ternura
entra en el juego con unos besos.

Y me desespero un poco,
quisiera ir más allá,
sin saber como,
sin saber siquiera si es posible,
la realidad no me basta,
las drogas no me bastan.

Lo seguía encontrando solo en el amor,
cariño, aun no puedo dormir fuera de casa.

Mi vida ha sido mi gran obra de arte.

Definitivamente era amor

Ya no más llamados a las 4 de la mañana,

ni viajes improvisados.

No más tinta en mi piel con tu nombre

ni mensajes que sacan suspiros.

No hay cartas de amor,

ni tampoco jugar a ser dios

moviendo hilos de marionetas.

No mas palizas

ni carcel.

Queda prohibido colgarse de balcones

y las canciones de rock

No más multas por velocidad

ni persecuciones policiales.

Se acabaron las botellas de vino barato,

las cervezas a las 10 am

y el sexo sin sentido.

¿Es el fin del chico suicida?

SOY UN HURACAN

Personas en vitrina

—-> Play

Consumeme, cómprame, utilizame, conoceme, úsame ! me resistí mucho al juego de Tinder. ¿Y que buscamos? Nos aburrieron las personas que en un match encontraríamos alguien que nos revolucionara nuestro mundo.  Fue interesante encontrar a novias de amigos, ex´s, familiares. Un par de fotos un poco decentes y contamos 48 “Matches”.

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Perdón Katherine. No tengo idea quien eres, espero no te molestes.

Debo admitir que me junte con una de estas personas y todo termino en su departamento, yo en pasos silenciosos escapando a las 07 de la mañana robando la ultima botella de cerveza y resolviendo el laberinto para salir del condominio sin tener que saltar paredes.

Si, a todos nos seduce un buen cuerpo, una foto en las bahamas, cuanto amas a los animales y los adictos a la aventura. Somo publicidad, somos marketing, SOMOS MANIQUÍES EN UNA VITRINA, productos en un supermercado.

Debe ser algo parecido a lo que experimentaba en los bares, pero ahí realmente escuchabas a las personas, notabas gestos, veías desesperación, felicidad real, angustia, no una pose, no un cliche. Te llevo, te descarto. Ojo yo soy parte del juego.

Me quedo con mi chica favorita de Tinder, Constanza. Ya serán tres meses de chats, vídeo llamadas y una escapada a buscarte en la vida real. Aun no lo logro, pero debo admitir que me haces reír todos los días con tus gestos idiotas, con la manera casi retardada en que te expresas y lo espontanea que sueles ser.

ps: Soy un cínico, hoy tengo una invitación a un café con Noe, mi ultimo match.

 

Javier

Nunca pregunte su nombre

—–>Play

Esta chica si que me saco una gran sonrisa: No soy mucho de ir a discos, soy mas bien un chico de bares y cantinas. Recuerden soy un des-adaptado. Recuerdo que fui a ese lugar por que a través de instagram me entere que Karla estaría ahí. Entre y me pedí un six pack de cervezas, servidas en una cubeta llena de hielo. Me acomode en una especie de barra. me debo haber tomado dos o tres de aquellas cervezas mexicanas.

Se me acerca una chica, vestido negro, ajustadisimo y muy pero muy encima de la rodilla, increíblemente guapa. Me dice:

  • Yo te conozco de alguna parte !
  • Es posible – respondí yo.

Fue una conversación muy amena, le explique que yo era un simple observador en ese lugar y que seguramente escribiría al respecto, ustedes no se imaginaran una discoteque con música a todo volumen y dos personas hablando de literatura y de lo misteriosa que es la vida.

  • Me tendrás que enseñar a bailar – le dije

La tome de la mano y nos perdimos entre la gente. Ese vestido revolvió todas mis hormonas, la química hacia lo suyo, obviamente las cervezas también. Comenzaron los roces, los besos, las caricias y como no la calentura. Fui directo al grano:

  • Quiero hacerte el amor

La conduje a la parte trasera de la disco, la recosté sobre la arena. Me ha preguntado por el tremendo ventanal que daba hacia el interior de la pista de baile, Está polarizado y solo se ve desde afuera (lo que fue una gran mentira), seguramente mas de 100 personas nos vieron teniendo sexo. Yo que intenté sacar sus calzones ella me ha dicho:

  • Correlos hacia el lado y penetrame.

Saco de su su cartera un preservativo y me lo dio. Un par de sacudidas y la explosión mágica. Nos quitamos un poco la arena y entramos otra vez. Simulé ir al baño y no la volví a ver.

Me fui al VIP, debo haber bebido unas 3 o 4 botellas de champagne, me encontré con Karla y lo siguiente que recuerdo es despertar abrazado a mi motocicleta.

Fue una noche de aquellas. Me gustaría volver a encontrar a esa chica

Javier