recordarás

Recuerdas cuando nos paramos en la estación de gasolina,
por allá por el 2014, cuando yo había renunciado a la universidad otra vez, cuando tiré mi teléfono y llevábamos meses sin hablarnos.

¿Recuerdas como la gente nos miraba?,
¿Como las personas se deleitaban de nosotros?.
de nuestra presencia, de nuestro carisma,

¿Recuerdas como la música nos seguía?,
a todas horas, en cualquier lugar.

Recordarás todas aquellas sensaciones cuando las arrugas sean más evidentes,
cuando solo sea un fantasma en la parte trasera de tu cabeza,
te acordarás de la linda locura;
las cartas cargadas de pasión,
seguirás pensando en que soy la persona incondicional.

Recordarás que estuvimos cuando el mundo nos dejo aparte,
cuando te consumí total y completa.

Cuando lo dí todo.

 

no hay retorno

Se me acerco  la Gitana y al tomarme la mano su cara me recordó a la misma expresión que puso Domingo cuando me vio por primera vez en el Liberty de Valparaíso.

-«Estás en llamas chico»-

Se espantó y descubrió al instante que había visto demasiadas cosas, que sabia demasiadas cosas, que había experimentando todo, la vida, la muerte, la alegría, el dolor, la angustia, la soledad, el amor, la paz, el caos.

Se aterró con toda la alquimia con la que me la paso jugando, como puedo torcer la realidad y volverla a cada minuto más interesante, como voy y trastorno todo a mi lado y fluyo en la corriente del tiempo a mi antojo, sin reglas.

Le conté yo un par de secretos y como me sabia de memoria las lineas de mis manos, sabia además leer muy bien las constelaciones y que podía de vez en cuando como quien dibuja un mapa realizar movimientos fantásticos en mi historia.

Se quedó congelada y me entregó su amuleto.
No hay retorno.

Suena Last Chance de Turin Brakes

Javier

gravedad

Ella era  una especie de satélite orbitando,
destructiva, creadora, maravillosa y cautivadora.

Y cuando se acercaba alteraba la gravedad,
solo para tantear tal vez cuantas fechorías había cometido,
cuantos crímenes debía confesar,
tal vez  saber si había crecido;
Si había madurado de una buena vez
y había terminado con los juegos de niño.

Si me había convertido en un hombre
y si sabia mantener a raya mis demonios.

Para ser su hombre meteórico,
su amante eterno,
el padre de su hijo
Y por sobre todo su cómplice en un abrazo al infinito.

Siempre existe el amor para ti,
incluso cuando hay otros.

Infielmente tuyo,
Javier

yo no podía intervenir

¿Que habrá querido decir con FIN?,
¿Se habrá suicidado después de aquella desesperada nota?.
A cualquiera le causaría alarma,
hubiesen llamado a la policía,
a la ambulancia o hubiesen intentado saber más.

Pues yo no era cualquiera,
yo dejaba que las personas se hundieran en su mierda,
yo era de aquellos que dejaba que saltaran a las vías,
yo no lo evitaba.
Yo quería que todos vivieran desesperados,
que todos vivieran su caos.

Me encerré en la habitación todo el domingo,
me quedé mirando el techo solo para sentirme un poco desesperado,
salir de la tranquilidad, de la tranquilidad de espíritu.
Necesitaba estropear algo para sentirme mejor conmigo mismo,
Cuando me quedé tranquilo y mirando el techo,
lo único en lo que pude pensar fue en mandar todo a la mierda,
hundirme en la bohemia, seguir experimentando todas aquellas cosas que me aniquilan.

Me levante, me puse bajo el agua fría, le subí el volumen a la música  y empecé a correr.

Mi naturaleza.

 

 

17 cepillos de dientes

17 cepillos de dientes
y había dejado de contar,
no 18,
no 19.

17 cepillos de dientes había dejado repartidos en la ciudad
este último mes
solo para contarte
que todo sigue igual por acá,
que algunas noches lo intento de veras ,
que he caminado de la mano bajo la luna
e incluso las acaricio por la noche.

Solo para reafirmar que sigues ahí,
en la música,
en las casualidades,
en el perfume del invierno,
incluso cuando no te pienso,
te las arreglas para enviar señales.

17 cepillos de dientes,
pidiendo que me quede.

Javier

Concesiones y confesiones

Cariño: me siguen pasando facturas, me siguen preguntando por que no puedo amarlas cuando estoy más de la semana en caricias infinitas, cuando soy fantástico con ellas todo el tiempo. Y realmente lo intento, pero no logro ver a través de aquellos ojitos enamorados.

Por que me encandile con el sol y ahora me pongo a seguir cualquier estrella y me deleito y me confundo todo al mismo tiempo.

Y tengo que estar buscando salidas de emergencia para intentar hacer el menor daño posible, cuando no puedo mentir y me debo reconocer egoísta, cuando me dejo reconocer perdido. Siendo un inconsecuente, sigo consumiéndola, sigo disfrutándola en sus maneras que me encantan pensando que cualquier otro podría amarla con locura, cualquier otro podría perderse en su sexo como lo hago yo, rugiendo salvaje. Cualquier otro con la suficiente cordura iría más allá y la conquistaría total, fusionándose, completo. Yo no puedo hoy.

Sigo disfrutando aquella compañía tan activadora, pero sigo necesitando mis espacio egoístas, mis espacios solitarios, donde realmente estoy a gusto, donde la música fluye

Javier

el día de hoy . . .

Pude ver la cara de aquel hombre mirándome con desprecio mientras iba de madrugada en el metro de Santiago de Chile. Pues han cambiado muchas cosas este último año. Me causó una serie de sensaciones la mirada de ese hombre, con mi ropa que costaba tal vez más que todo su sueldo a fin de mes, con mis 2 teléfonos de última tecnología que no dejan de sonar en llamados de los rincones mas inverosímiles del mundo, cuando siempre llevo un café en mi mano izquierda y no tengo control de los billetes que gasto día a día, cuando vivo un poco más esclavo del reloj azul en mi mano derecha y me doy cuenta que la gente me adora, pero no tengo un solo amigo.

Cuando tengo que estar ajustando mi agenda, para cumplir obligaciones familiares, terapias de grupo, amantes, deporte y la lectura. Cuando tengo que estar forzándome a dormir lo estrictamente necesario y no perder un solo segundo, por que  todo sigue en esa dinámica de ir y venir .

Y lo disfruto como nadie, sonrío como nadie y conquisto como nadie. Por que sigo siendo realmente libre, por que podría re inventarme una y otra vez, podría estar donde quisiera hoy.

Feliz, libre de cabeza y libre de corazón.

Disfrutando tanto este tiempo de mi vida, como aquellos en que estaba frente al mar, tanto como aquellos días de amar.

Javier

mis amigos

Se apareció en mi oficina sin previo aviso, subió al tercer piso y preguntó por mi. De elegante traje, total desaliñado (si hasta en eso nos parecemos), el mismo aliento a bourbon barato que tenia cuando lo conocí.

Lo tomé del brazo con  seguridad, lo abracé y le miré extrañado, – Hola Pedro, ¿Como estás? –  le pregunté. Me pidió que lo acompañará al psiquiatra mientras me relataba que golpeó a un cura dentro de una iglesia.

Fue una caminata fantástica hasta aquel edificio.

Esos son mis amigos

 

Catalina

Catalina debería ser expuesta en una galería de arte, no junto a las obras que no entendemos, no a aquel arte abstracto e incomprensible, sino en la sección de la belleza armónica de mujer, en la estantería de la ternura, del carisma.

Debería cruzarme con una Catalina un día, para sentarme en el sofá y apreciarla, yo respirando lento y ella sin dejar de sonreír. Para entender lo que es puro, lo que no se ha corrompido, tal vez contagiarme de ello o para transportarme a mi infancia, cuando tal vez lo tuve.

Podría apelar a todas las coincidencias para encontrarte, solo para hacharlo a perder, solo para dejar una bella cicatriz.

Sigo persiguiendo cualquier estrella, sigo sin recordar donde dejé mi cabeza

Javier

La gente

Me había forzado a rechazar una serie de atractivas invitaciones, me sentía ahogado de tener que corresponderle a la gente. Necesitaba recuperar y llenar mis arcas de soledad, sentirme completo solo conmigo mismo y vagar por la ciudad como le he hecho siempre, sin ataduras, siguiendo el mar, siguiendo el viento, siguiendo el impulso.