Arrogancia, cuanto me gusta esa palabra

Su versión de aquel encuentro, cuánta verdades pueden existir en un acontecer tan mágico. Que atraído me siento.

Por ddolmedo

Anestesiados

Decir que sí esta vez, sabía a cena de presidiario, a comida rica solicitada solo porque sabes, no se regresa de la muerte. Decirle que si a un muchacho, no vale. -Me dije. Muchas veces, incluso, sobre la oscilación del matiz, mi mente funaba la gana y la gana sucumbía. No hay lugar para cobardes cuando ya están sucias las sábanas de siempre… Entonces, como por arte de magia, relucia esa natural conceptología barata de mala muerte; pseudo revuelo de madurez, montaje que esconde el verdadero fango. Parecía fácil acudir a los argumentos manoseados. Pero el muchacho aquél, resultó ser un desquiciado refinado, franqueador de repertorio trillado por sátira, bálsamos y pirotecnia florentina.

¿Cómo enfrentas sonrisa y mirada casquivana? ¿Cómo sortearla y quedar igual? No se podía.

Más que cuentacuentos, el no besuqueado clama y arrebata todo en un solo fenonenal acto sobrecogedor. Lo miro, y al coger la palma de su mano, algo dentro de mi se fractura sin remedio. No aparezco en su puño, ni asomo en la entrelínea… apenas simulo ser un razguño accidental tras un accidente, cualquiera. Se sonríe asesino, aparentando la fantasía de la simpleza que no es otra cosa que disfraz de verdadera complejidad. Esconde detrás de la pupila su universo paralelo, la desconexión abrumadora y la emoción latente rugiendo aleonada; esconde también otras cosas, como la sombra de su madre, el hastío de la noche incompleta, los abrazos cínicos y la compañía hechiza de la que, seguramente, reflota relatos picantes!! .

Saco a través de mi voz, relatos sobre una ilustración severa, al tiempo que su calor hila lento, temperatura y fluídos entremedio de mis piernas. Le hablo como si fuese un crío indefenso, y solo recibo aplomo casi, como ventaja. Es un juego aprendido para él, circuito de práctica, recorrido sensual sin retorno ni grandes diferencias. Aunque no conozco el desenlace, lo subestimo en la carne, en la cuadratura de sobredosis sexual que mi entraña reclama casi siempre, sin satisfacción, sin goce, sin luz despampanate. Y sin embargo, estoy caliente y enferma de una ternura inexplicable. Me cuesta mirarlo como amante, no le otorgo valía a su cuerpo, sino, al arrojo de su representación inpecable. Pero, no puedo ni quiero esquivarle, quiero abrirle las piernas e hincarle mis dientes, lanzarle mi lengua puntuda, engancharla en recovecos que nadie comprende, lamer su sexo… devorarlo hasta el amanecer.

Pero yo no sabía que él da explicaciones a los fantasmas, igual como solía hacerlo yo, calcadamente. No tenía idea que aun conectando, necesitaba desaparecer, languido de tristeza sin tregua, huir a cualquier parte.

Esto fue lo que las líneas no me contaron antes de arremeter.

Y la caminata hacia el motel, fue la más larga y vacilante en muchos años; yo me engrupí con la suavidad de las sábanas recién planchadas más no tenía idea que eso no era relevante… Y él escribiría más tarde a lo Bukowski: 40 dolares mal gastados… Pero esto no lo sabría entre cuatro paredes, ahí hechada, acariciando su espalda casi perfecta, yo invoqué la existencia de un Dios omnipotente y generoso, cuyo propósito solo oficiaba darme un regalo. El regalo de plenitud, pensé………

Pero supongo que eso es solo un trato que hago (hice) con mi mente, para que no me traicionara justo cuando el deleite, se extingue, y sobreviene el remate de los personajes más salvajes. Nunca quiero empezar, porque apenas lo hago, el hielo se derrite…

Dibuje todaa mis calamidades en su espalda, mis ojos se abrllantaron, reteniendo con esmero esas lágrimas amenazantes. Él, no se dio cuenta de nada, retraído en el éxtasis de ser peculiarmente, deseado. Cogí su cuerpo dotado y rehice mis oraciones especificando el tenor de mi agradecimiento, fue una postal para toda la vida, como dije un auténtico regalo cósmico… El muchacho, no era su cáscara, no era un niño. Era un muy buen cristiano…

Me aproveché de su intrepidez e hice lo que quise, solo recordar su mirada caliente, me hace reeditar todos los orgásmos que me obsequió. Estremecida en el anonimato de un cuarto, disfruté del dolor físico como siempre lo hago, porque conozco el suceso aiguiente, la sonrisa apretada, la despedida incipiente sin besos apasionados. Acaso amago compensatorio de ternura latente.

Todas las veces que cerré los ojos, lo hice para que mis lágrimas no me delatasen, para que mi dolor no me liquidase…. Y sin embargo, aún tengo talento para fingir que a mi, jamás me duele nada………

El hombre bronceado en su letanía, de cuando en cuando se daba con generosa entrega corporal, pero su pecho estaba tan apretado como el mío, tanto como para mirar, esquivar y abrazar para esconder sus lágrimas. No pasa nada loco, me dije una vez más, yo te quiero en este instante, como quiero todos los días volver a sentir, volver a prender, y volver a vibrar.

Asestó su miembro y el dolor físico recrudeció dentro de mis paredes genitales abandonadas hace mucho. Primero gemí dura, gemí terca, porque todo en mi se resistía. Luego mi ser cedió y él estocó duro hacia el fondo…. Senti su respiración exquisita, su jadeo intrépido y no pude más de placer; mordisqueba mis pezones por encima de la ropa, aleccionado, obediente, aplicado y generoso. Y yo, haciendo mis oraciones, gritándolas como mujer grande, habituándome a su sexo, a su penetración salvaje y exhuberante…..

Y hubo un instante breve, un milisegundo en que él alzado con su medio cuerpo en frente de mi, se quedó extasiado y en pausa lúcida. Me miró fijo y yo entendí todo, como si hubiese ingresado por una rendija de su corazón y hubiese mirado a través de su gran angular….

El muchacho, lloraba…

El muchacho lloraba……

Lo que buscaba

Lo buscaba en el orgasmo
en la muerte,
en las drogas,
en la religión,
en la soledad,
en la escritura,
en oficios,
en la masturbación,
en la adrenalina.

Lo encontraba en el amor.

Ella tomo mi mano,
la miro y como si viajara en el tiempo
hizo algunas predicciones,
yo para variar no me sorprendí
por que veía el camino muy claro:
Las amantes,
los pensamientos suicidas
la soledad,
las historias,
el tocar fondo
y aquel amor incondicional
pero incompatible.

Estaba destinado a muchas cosas
y aun así daba batallas,
segundo a segundo.

Recuerda que en los moteles baratos
solo encontraras sabanas quemadas por cigarrillos,
televisión por cable,
una boleta de 40,00 USD mal cortada,
el control remoto atado al velador,
ropa olvidada,
el teléfono para anunciar tu salida,
los tragos de bienvenida.

Puedo causarle tanto placer a la muerte,
que se estremece
sobre todo cuando tomo el control y me muevo lento,
sincronizado con sus caderas,
se estremece cuando la tomo fuerte por el pelo
y me pierdo solo con la suficiente consciencia
como para respirar.

Pienso que podría asesinar,
pienso que podría tomarte del cuello y asfixiarte
y devolverte a la vida.
Pienso que podría golpearte con la violencia
feroz del descontrol mientras la ternura
entra en el juego con unos besos.

Y me desespero un poco,
quisiera ir más allá,
sin saber como,
sin saber siquiera si es posible,
la realidad no me basta,
las drogas no me bastan.

Lo seguía encontrando solo en el amor,
cariño, aun no puedo dormir fuera de casa.

Mi vida ha sido mi gran obra de arte.

Aún ruge salvaje en mi

Mientas suena https://open.spotify.com/track/13PUJCvdTSCT1dn70tlGdm?si=VBwSM3ZuRKG5n9t0cBR36A

Tuve otro de esos momentos reveladores, fue un sábado a eso de las 5:02 am. Casi guiado por un magnetismo incomprensible pero no desconocido en mi, tome mi tabla y me fui a la estación de buses, me compré un ticket de bus al sur. Lugar desconocido, unos pesos en el bolsillo y la constante incertidumbre del eterno viajero. La sensación de que todo estará bien y la resaca que deja la aventura real, la vida bien vivida y no el extenuante conformismo del chico de camisa y horarios de oficina.

Por que hoy no es tan fácil renunciar a todo como lo ha sido siempre?, me vuelvo mas cauto o mas cobarde? A que le tengo miedo? Seré una marioneta más en la constante obra de aquel mal llamado dios?

Sincroniza perfectas, líneas viniendo desde el horizonte, agua salada, mar frío, piel tostada y tensa. Los ya conocidos ángeles del camino, el cariño y las historias por contar. Siempre sorprendidos por los lugares en que he estado, los misterios que he vivido y el optimismo y despreocupación.

Aún estoy seguro que podría llevar mi vida de esa manera, en constante movimiento, itinerante, pasajero de lo eterno, viviendo en una revolución, un tube riding perfecto de nunca acabar, incluso desconociendo a la muerte.

Aún ruge salvaje en mi, claro, está en mi ADN

Javier

Texto que me ha escrito ddolmedo.blogspot.cl

El no besuqueado…

Sabía casi nada del fulano. Fulano raro, tipo literalmente, «desatado», de esa apariencia ciega que te hace deducir inexistencia de nudos en su trama. Consejero, sabelotodo, sumo sacerdote y díscolo desquiciador del propio satanás casi al mismo tiempo… Seguía convencida que se trataba de un fantasma obstinado, de esos a los que les diste apenas, tímidamente la mano, y cabrón te ha safado por el codo; ¡venganza! Flotaba en mi pensamiento, pero pensamiento inútil al final del día, como todo lo inútil que se desvanecía por ser rídiculamente probable solo dentro de mi cabeza…

… pero del sabor agrio que te hereda el caos no invitado, vino la eleveción hacia la locura más suprema, el impulso que te arroja hacia la lucidez solo posible en el borde del abismo y entonces, solo en un mínimo instante, entendí que no era fragmento sino un aro en el tiempo, con materia densa, con sangre en las venas, con un cuento abrumador, con secuelas importantes; Javier le dije en voz alta, Javier te doy un abrazo para patear la verguenza, Javier no quiero mirarte porque tu tristeza va a eclipsar mi mirada.

Pero su complexión arrolladora no teme ni sucumbe ante nada, su odiosa juventud no es tan satánica como el reflejo de su arrogancia en mi.

Pensé ¿cómo voy a criticarlo si él, es impresionantemente, igual a mi? Ni siquiera entendía bien en qué momento pasamos de la paranoia, a la solución del buen fluir… aunque él fuese la mar de petulante, el arco de su mirada estremecía mi entraña y humedecía la entrepierna agotada del arrebato l sobre d… Algo en ese hombre no pertenecía al cuerpo del muchacho en el que hallaba preso y parte de ese muchacho obligado a ser, todavía canjeaba historias bien contadas, por trozos y jugos de piel… Pero a mi no me importaba, más se clavó en mi, su ternura escualida, cono el famélico que observa a través de la vidriera un trozo de pan que nunca podrá devorarse, más que por pobreza de bolsillo, por convicción de pecho, renuente a obligarse en protocolos e instrucciones……

Hombres como Javier encienden mi mente, calientan las partes de mi cuerpo que ya no se prenden tan facilmente, sacuden la coraza, hacen ruido del que queda latente, llaman a tragedia el solo hecho de desear tenerle, porque a este honbre no puedes poseerle, no se posee a un hombre enamorado que intenta hacer tratos con la muerte… Al no besuqueado se le deja libre, se le enseña quizás algo que él, ni si quiera ha reparado, se le apasiona, incluso, se le toca sin siquiera intentarlo, y por sobre todo, le agradeces, das las gracias por las sutilezas, por las epifanías, por la sencillez de un aro en el tiempo y la sensación de que has superado y trascendido a la faena del orgásmo.

Un lindo regalo que me ha hecho https://ddolmedo.blogspot.cl

Cuando la música deje de sonar

He estado en lugares realmente solitarios,
no me refiero al aislamiento
pero si a la soledad de las multitudes.

Cuando la música deje de sonar,
la voluntad se apague,
las olas dejen de cruzar mares
formando lineas perfectas,
con la energía de la eternidad,
envolvente, destructiva, armónica,
perfecta.

Cuando el papel y la tinta
te pidan que te detengas.
Es ahí cuando tienes que recordar
todas las buenas lecciones.

No duermas el espíritu,
no caigas en el juego de las masas,
no intervengas en su muerte en vida,
mantente obstinado.

Cuando la música de la existencia
exprimida deje de sonar,
los acordes perfectos de una vida
no desperdiciada.

Solo ahí puedes hacer lo que quieras conmigo.

Javier

Será mi naturaleza tan sabía?

Y si un día despierto y no recuerdo quien soy, donde estoy y que es lo importante?. Será mi naturaleza tan sabía para guiarme por las carreteras correctas?, será el misterio de la vida tan poderoso para ponerme en tu camino nuevamente?. Será devuelta toda esa locura, toda esa energía desbordante. Seguiré amando los pies descalzos en la arena y seguirán siendo mis luces predilectas las del amanecer y del atardecer en el mar.

Si un día despertara y olvidara todo, serías capaz de contarme sobre mis cicatrices, besarlas para no volver a caer en los juegos insanos.

Seguiría reconociendo el camino a casa?

Javier

Distante de paz

La falta de propósito era lo que hundía a hombres como yo, el no tener por que luchar despierta los instintos más suicidas.

El hombre que se sentía completo con el mismo, ese era el Dios, indestructible, meteórico, capaz de todo, un artista de la existencia con universos infinitos por descubrir, el súper hombre lo llaman algunos autores.

El camino a la elevación es extraño, incluso tiende a parecer ir en el sentido apuesto, está lleno de soledad, está lleno de locura, está lo más alejado posible de aquello que llaman paz.

Siempre se puede dar un paso al costado, cobardes. Siguen queriendo la gran historia y no son capaces de salir de la cama, no están dispuestos al hambre, al frío, menos a sentirse marginados.

Javier

Borracho de vida

Otra noche solitaria de insomnio,
despertar borracho,
ancioso de vida,
de ir mas alla,
atento a no caer en el juego
de los dormidos,
atento a mantener el espíritu
mas despierto que siempre.

Se puede ir en contra de la naturaleza?, NO

Se pueden romper todas las reglas?
SI

En mi construccion de la realidad sigue siendo todo posible.

No hay escape de la gravedad, solo ilusiones.

No había nada malo con las contradicciones. Ahí el crecimiento.

Javier

Última comida

El orgasmo debe ser electrizante, movimientos espasmódicos, al borde de lo epiléptico, pies apretados, respiración agitada, inconsciencia.

Nuestros más bajos instintos nos revelan quienes realmente somos.

Podría acabar 7 veces esta noche, pensando en todas aquellas amantes desperdiciadas, a las que solo jodi por joder. Podría recordarte a ti cariño, no con los pies en la tierra, pero si llevándome siempre a ese mundo, aquellos rostros desfigurados, aquellas sábanas sudorosas, gritando con desesperación por más , algo más de la vida, de la existencia, del placer, de la luna.

Yo intentando no perder la ternura, mientras tú me pides que no te haga el amor y solo te posea, dándome señales equívocas al llamarme «amor», pensando seguramente en otros que fueron importantes, incluso como yo.

Quería acabar con todo en ese momento, por que sabía que no podría volver a experimentarlo, como un sentenciado a muerte en su última comida, pensé en aquella noche de diciembre, en aquella casa que se caía a pedazos, estando muy seguro que nunca más estaríamos así, rece por primera vez, rogando congelar el tiempo, rogando morir en ese instante, rogando una revelación.

Un par de años después volví a tenerlo. Fue aún más espectacular.

Siempre me preparo para la última vez.

Infielmente tuyo, Javier

Mentes deliciosas

Rockstar – Post Malone

Mentes deliciosas

Yo le recordaba a un viejo amor, que mal recuerdo pensé yo. Fácilmente seducida por una diarrea de palabras que para la mayoría no tienen ningún sentido. Un juego que funcionaba en ambos sentidos, nos entendíamos demasiado bien y eso lo volvía tan atractivo. Le recordaba a ella misma en una época salvaje.

Yo quería seguir conociéndola, no era solo un culo, dos tetas y un cuerpo en descomposición. Era una mente deliciosa, cautivadora, me hizo fantasear con una copa de vino se sabores reposados, sabores suaves con sensaciones un poco más amargas al final. Me hizo fantasear con la buena literatura y el sexo más allá del sexo.

La quiero probar no solo para seguir follandome a toda la ciudad, sino para tener una buena cicatriz y tal vez un par de páginas en alguna novela.

Infielmente tuyo

Javier