Des arraigo

Tomarías el siguiente vuelo al lugar más remoto que se te venga a la cabeza antes de que nuevamente tengas prohibido salir del país.

Pondrías la música tan fuerte que ya no escucharías las voces, solo te deberías llevar por el instinto, por el rugido de la vida.

Ligero de equipaje, sin ridículas ataduras.

Hacerlo una y otra vez, aún cuando los ojos supliquen descanso, aún cuando la sonrisa no acompañe.

Puedes acabar con todos los viejos hábitos, puedes convivir con todos los fantasmas e incluso invitarlos a pasar de vez en cuando.

Siempre se trató de la aventura

Re conocerse

Alejandra me sentó en esa silla , frente a mi mismo, como si lograra desdoblarme y reconocerme. Demasiado inteligente, demasiado astuto, arrogante.

Se armaron en mis ojos las primeras señales de que aún quedaba algo de humanidad que salvar, una pequeña oportunidad por lo cual seguir indagando.

Ella esta vez lo comprendió todo, yo no pertenecía, yo solo tiraba de los hilos para hacer de la función el espectáculo más entretenido e interesante posible. Ella entendió muy bien que yo era un explorador, que estaba en una dimensión diferente respecto a ellos.

Invite a Andrea a dormir conmigo la noche anterior, mientras duerme juego con su cuello, mientras duerme juego con sus labios, mientras las horas en ese motel de providencia vuelan, me sacan en cara que en dos horas más debo estar sentado en la oficina trabajando, pensando en que el tiempo ya no es mi aliado.

Le regalé una noche fantástica, seguramente una de las más interesantes en mucho tiempo. Despréndete de todo pre juicio respecto a mi, desprende de cualquier idea pre concebida, he transitado por tantas vidas que soy una obra de arte.

Los fantasmas acechan, incluso en el silencio, el chico suicida gana terreno, sigue aislando a todo el mundo, sigue provocando caos donde pone la mirada.

Reconocerías mis ojos en el infierno, debería escribir un manifiesto y pagar por todos mis crímenes. Debería aceptar cualquier castigo y penitencia o simplemente mofarme y acelerar a fondo

Reconocerías esa mirada asesina, listo para tirarte firme y seguro a la cama, para acariciar cada átomo y fusionarme en tu piel, en tu alma.

El secreto: des aprender y olvidarlo todo !

Infielmente tuyo,

Javier

vida

Mientras colgaba la ropa al sol en la pequeña terraza un día de enero del año 2019, no pude evitar pensarme hace 4 o 5 años atrás en Valparaiso, exactamente en el patio de aquella cabañita que fue nuestro hogar, nuestro huerto de lechugas, tomates cherry, frutillas, albacas y algo de canabis. La vista preciosa hacia el mar, mientras los cruceros iban a venían, caminábamos de la mano a la feria, entre poemas, sabores y colores. Cuando todo el mundo nos coqueteaba, cuando todos querían contagiarse de aquello que teníamos.

Nuestras caminatas por el borde costero, en improvisados panoramas, en aventuras que nacían desde el corazón. Nos fantaseamos viajando por el mundo, te sentiste alguna vez tan protegida, tan a salvo. No necesité nunca el caos, nunca me sentí tan conectado.

Nunca se detiene, casi como si tuviese que cobrar una venganza acabe sobre esa biblia, puesta de una manera casi maniática en la mesita ubicada al costado derecho de la cama de E, mientras toda la noche me puse a pedirle vodka con tónica a la mujer de los «41», cuando estoy siempre preparado para encenderle un cigarrillo, yo observo toda la escena, yo se leer demasiado bien a la gente.

Sabrá alguien todas las fechorías en aquella habitación en Santa Ana, habrá un limite de depravación, hasta donde se experimenta en la búsqueda. Que podría llamarse enfermo, trastornado y macabro.

Hay acuerdos de silencio necesarios, hay personas que no se vuelven a contactar, hay momentos que solo son para revivirlos en una cafeteria el día domingo a las 11 de la mañana, sonreír y levantarle el dedo del medio a la vida, por que no se que pasará mañana y cuanto podría ser condicionado por las circunstancias.

Hay demasiada melancolía en una mañana solitaria, en una ciudad que es desconocida, cuando se está lejos del mar y se va en contra de las probabilidades.

Infielmente tuyo,
Javier

domingo de gloria

Las lecciones serán entregadas en el momento que correspondan, será esa capacidad de conectar los puntos tu ventaja, miras hacia atrás e incluso para sorpresa de la lógica, hacia adelante.

El tribunal será severo, por que es lo que mereces, el tribunal y el jurado leerá todo tu historial de fechorías y yo estaré ahí en frente ya no creyéndome tan listo pero si con la mirada suicida, la mirada de que todo es posible en los siguientes 30 segundos.

Habrán hombres solitarios vagando sin rumbo, habrán mujeres haciendo fila para ponerte a prueba, pero tu no apareces, tu no existe en medio de aquellas deliciosas faenas, ni en la vida, ni en la muerte.

Pueden ser deliciosos los secretos de un hombre, pueden llegar a ser macabros, pueden llevarte a la pesadilla y a la locura.

He transitado por pasajes peligrosos, en medio de lo insano, cubierto de sangre, mientras una ráfaga de balas y cuchillos asesinos son lanzados por doquier.

Y yo no tengo alternativa, quisiera saltar muchas veces y coger una de esas balas con la cabeza, pero estoy destinado a ser un sobreviviente, desde antes de mi nacimiento.

A ese muchacho perdido le recomendé el suicidio, no aquel que te hace perder el cuerpo rápidamente, sino aquel que atormenta tu alma, que juega con tu espíritu y que termina por destruir tu cabeza.

El amor y la locura,

Javier

01 de enero

Seria un idiota si pasara de largo las señales. El sueño con mamá, las fechas, La Serena, el querer saber de Maya, las noches sin dormir, concesiones peligrosas, recuerdos miserables, lujuria.

Seria mas imbécil aun si bajara los brazos en este momento y me entregara al caos, a la autodestrucción, a lo ya sabido.

Los brazos en alto muchacho, la mirada decidida, los puños apretados y listo para luchar con fuerza.

Me conozco demasiado bien, los cuchillos se afilan, el fuego arde y los fantasmas cobran vida.

Sigo firme, aun en contra de las probabilidades.
Javier

Les extraño, más que siempre

carne tras andina

Ella tuvo la gentileza de invitarme a cenar, eso fue tremendamente extraño para mí, para mi historial

Estuvo tan atenta, casi como yo, respecto a todo lo que estaba pasando. Ella prestaba particular atención en mis palabras, en mis gestos, en mis entonaciones. Fue cosa de minutos en que concluyó mi cercanía hacia la psicología, me tuve que confesar inmediatamente, tuve que listar la gran cantidad de psicólogos y psiquiatras a los cuales visité, la cantidad de autores que tuvieron la gentileza de mostrarme tal como soy.

La conversación fluyo tan agradable, tan cómoda para mí, no fantasee con ideas de cama, no la pensé inmediatamente desnuda, ni es gestos lascivos, pero sabia muy bien cuan cautivada la tenia.

Nos levantamos de aquella mesa en Irarrazaval, en una complice caminata de muchas confesiones, crímenes del pasado, reafirmo cuanto he vivido, cuanto he experimentado, confieso los matices de la vida, declaro la locura, la estupidez, la vida y la muerte.

Sentados bajo un árbol, seguramente unos agradables 22 grados en el ambiente y no se hizo esperar, ella sugiere un lugar más privado, yo pido un taxi.

Cuanto pensé en ti Einstein, el espacio tiempo puede volverse tan relativo, los tal vez 7 kilómetros que me trasladaron desde ñuñoa a providencia mientras sonaba la música y mis manos jugaban con su cuello, mientras la sangre transita en su mayoría desde la cintura para abajo, en juegos de labios, en juegos con su sostén. Los semáforos pueden conspirar y coordinarse todos en rojo, podrían los conductores ir todos lentos y comenzar una constante cámara lenta en la realidad. La calentura, señores, CALENTURA.

La carne tras andina lucia fantástica, tonificada y bronceada, mientras apuramos el paso, cuando se cargan a la tarjeta de crédito $23500 y el personal de aseo solicita propina casi por obligación en una decente en un edificio con numero 085, en una habitación de nombre «23».

Desde el día de ayer los espejos, el jacuzzi, las toallas, la cama y los condones transitan en deliciosas imágenes mentales. Cuando casi comenzamos a quitarnos la ropa en la pequeña salita de espera de 1 x 1, donde seguramente muchas parejas saciaron sus instintos. Sigo siendo un turista, un explorador y descubridor, lo observo todo tomando fotografías mentales, tomando notas para ser tipeadas en el futuro. Mientras ella trepa por mi cuello, trepa, la ropa siempre estorba, aumentando el deseo.

Y recorro con mi lengua cada detalle, cada esquina, como si tuviese un detector de placer y supiera con maestría donde dirigirme, donde detenerme, hábil en la entrega, ella explota y se pierde. Podría hacer con ella lo que quisiera en ese momento. Juega con los espejos, juega con sus gemidos, grita se retuerce, vida, vida. Nos fornicamos a la muerte, tengo a dios por el culo.

Y se baja el telón, ahí mi momento más vulnerable. Nunca quiero quedarme, quisiera salir siempre por la ventana, por la puerta de escape y nunca más verlas. Tiré por la ventana al chico suicida y me acosté en la cama, pensando en todo el recorrido, en la búsqueda, la acaricie, la dejé recostarse en mi pecho y hablamos por horas, mientras mis dedos se volvían a colar en su entre pierna, entre el sudor, entre la ternura.

Ellas dicen que soy fantástico, ellas dicen que soy todo un descubrimiento y un experto de ciertas artes. Pero cada vez es más recurrente estar recostado en mi habitación, un poco más vacío, recordando mucho las sensaciones del síndrome de abstinencia, aquellas ideas de suicidio.

Ellas son todas espectaculares, en cada una de ellas siempre hay algo diferente, una mirada, un gesto, una palabra. Por eso yo seguía consumiéndolas a pesar de las consecuencias. Otro de los tantos temas para mis psiquiatras.

La vida sigue siendo fantástica, aun sigo preparado para el knock out !

Javier

Sustancia

La noche anterior a venir a este lugar tuve un sueño, en el aparecía S, tan espontánea como siempre, irreverente y carismática. Termine de darme cuenta que este lugar está completamente asociado a ella, incluso aún cuando van años sin algún llamado inoportuno producto del acceso de alcohol y mis desordenes emocionales/mentales.

Desde que puse un pie en esta ciudad estuve atento a todas las señales, busqué en cada rincón aquellos ojos color miel, te busque en caminatas lentas, desorientado y perdido, te busque en el mar, entre conversaciones con amigos y en el café de la mañana. En la luz y en la sombra. Incluso me pase por afuera de los bares favoritos, seducido e invitado a probar placeres ya prohibidos y sellados.

Mientras la habitación del 602 abre sus piernas perfectamente para mi, en un arranque de impulsividad, destinos rotos, la puerta con agujeros de bala, los gritos que a nadie le importa, rituales en inventados, yo dándole una oportunidad al destino, el asqueo por lo impuesto.

Que significa aquella imagen tuya en un sueño de diciembre, cuando apenas tengo 4 horas para dormir y se desvanecen los sentidos en el delicioso insomnio.

El mar sigue rugiendo bravo, mi lugar favorito, arrastrado violento contra el fondo, sin armaduras, siempre consciente de que podría ser tu último respiro, donde te entregas y la marea te envuelve, como si fuesen los brazos más acogedores que vi, la melodía más perfecta que escuché, lo más salvaje que experimenté.

La ciudad y todo a mi alrededor transita lento, voy y caigo en la cuenta de que podría todo desaparecer y tal vez me sentiría aún más tranquilo, sin las exigencias emocionales, sin las risas ridículas, menos la obtención calculada.

No he usado zapatos en 3 días y eso para mi es triunfar !, el cheque a fin de mes solo sustancia.

Javier

Mar

Reencontrarse con el mar y aquellas condiciones tan salvajes fue un hermoso regalo, reme como pude para llegar con algo de dignidad al point, pasar la rompiente y esperar el set que se asoma brutal desde el horizonte fue re encontrarse con el origen de todo, el núcleo de la vida. 
Me posicione en la 8 pies, remé seguro y como si me jugara la vida y como si realizara un movimiento natural, tanto como el reflejo de respirar, tomé esa perfecta derecha que se puso doble en un fondo de arena que asomaba con fuerza.

Hace mucho tiempo no me sentí así de despierto, conectado, como un niño que juega sin tiempo en el mar

viaje

He transitado esta ruta tantas veces, aventurándome en auto-stop, en motocicleta, de copiloto en la auto del año, otras en avión, a veces en un viaje que no ha sido en lo más mínimo físico.

He transitado esta carretera incluso pensando que se tratara de otras vidas, dudosas dimensiones, curioso y asombrado como una misma ruta podría significar tantas cosas diferentes, sensaciones y reflexiones que nunca se detienen.

Me ha tomado casi dos años volver a la raíz, al núcleo de mi existencia, en una fecha en la que tiendo a apagar mi teléfono y aislarme para evadir y refugiarme en la exquisita y melancólica soledad, deleite y placer de pocos. 
Yo vivo a mi tiempo, en mis procesos personales y todas aquellas personas a las que tiendo a distanciar de mi vida, no es por falta de cariño, es por que aún tengo mucho que resolver conmigo mismo. En caminos que han sido extraños, en caminos que muchas veces se han mostrado complejos.

Para mi fue necesario destituirlo todo, para recién ahí comenzar una revolución. Fue necesario que costara la vida y sentirme frágil, no como el hijo de puta de siempre, no cómo el titiritero jalando los hilos jactándose de la última tormenta.

El viaje puede significar tantas cosas, una re confirmación a este proyecto sanador, tan alejado de lo que una vez pensé. 
La vida se ha mostrado de tantas maneras, pero he sido un excelente artista en realizar movimientos arriesgados, en el filo del rigor, para reinventarme, para conquistar y salvarme la vida.

Se donde están mis refugios y muy bien a quien exigir abrazos. El perderlo todo nos hace realmente libres, solo al desprenderme de mis más idiotas fundamentos es que pude elegir.

El mar siempre estará en el horizonte para mi.

Javier